miércoles, 23 de noviembre de 2011

Para que no pase desapercibida

Fue anoche cuando ocurrió, parece que muy entrada la noche ya de madrugada. Alguien encendió una hoguera muy cerca para calentarse en la fría noche granadina, y lo hizo cerca de una de las puertas de la iglesia imperial de San Matías, en la que se ubica en el lateral de la misma concretamente.

En ese momento había una serie de lonas colocadas cerca de la puerta perteneciente a unas obras que se están realizando en el templo para reparar las cubiertas. Desgraciadamente un trozo de madera de la fogata prende una de dichas lonas, de forma que en poco tiempo se origina un enorme fuego, que finalmente causa la pérdida de la puerta de madera y graves daños en la decoración de la portada, aunque gracias a la actuación de los bomberos se pudo controlar a tiempo y evitar la desgracia de perder más elementos patrimoniales.

Día triste por tanto para cualquier ciudadano de esta ciudad, ingrata donde las haya con su propio patrimonio según el devenir de los acontecimientos en los últimos siglos. Vivimos tiempos en los que supuestamente las autoridades públicas son las encargadas de cuidar, restaurar y proteger el patrimonio que nos ha llegado. Pero sinceramente pienso que no se hace todo lo que se debiera, o al menos, no con la diligencia apremiante que los momentos actuales necesitan.

En los últimos meses estamos viviendo auténticos atentados contra diferentes entornos declarados BIC inútilmente, como son por ejemplo las pintadas que imbéciles probablemente imberbes se dedican a realizar en un intento vano de darse a conocer o destacar entre su manada de cabestros. Además, podemos pasear cualquier mañana de domingo por diferentes calles del centro y notaremos un olor fuerte producto de los "alivios" de botelloneros nocturnos que utilizan como urinario las paredes centenarias de monumentos.

Portada lateral de San Matías antes del incendio


¿Son necesarias medidas de prevención? Por supuesto, y la tecnología hoy día permite un control pormenorizado de cualquier zona declarada BIC, utilizando sensores, videocámaras, alarmas, etc. Todo ello con un presupuesto mínimo, o al menos mucho menor que los costes de otros menesteres suntuosos en los que hoy día se gasta el presupuesto. La capacidad disuasoria de este tipo de elementos contribuiría a evitar en gran parte las pintadas y agresiones que hoy se están realizando sin ningún control ni castigo. Estas instalaciones, evidentemente y como prescribe la ley, deberán estar dirigidas y autorizadas por el poder judicial.

Si se hubieran tenido este tipo de cámaras y un centro de control, junto a sensores de temperatura, probablemente se hubiera podido detectar a tiempo que alguien había encendido una hoguera muy cerca de una puerta de un monumento declarado bien de interés cultural.

¿Es preciso endurecer las consecuencias penales para este tipo de actos? En mi opinón parece evidente, pues otro de los elementos disuasorios para este tipo de actos son las consecuencias que ello conlleva. Pertenece este ámbito a los legisladores, pero lo que transmito es la necesaria aceleración del proceso de toma de decisiones en este aspecto.

Hemos perdido una puerta del siglo XVI, y daños en la portada que realizase en 1535 el cantero Vicente Fernández, del estilo de Siloé. Lo curioso de esta portada es que pasaba desapercibida para la mayor parte de los transeúntes de la calle San Matías, y permitía su observación en una tranquilidad extraña, silenciosa para estar ubicada en el centro de la ciudad. De lo que se trata ahora es que no pase desapercibida la noticia para los granadinos, que sepamos la gran pérdida que ha supuesto, y es nuestro deber como ciudadanos exigir las medidas necesarias para evitar que ocurran de nuevo.

Espero que esta pequeña contribución esté acompañada de otras muchas, hasta conseguir un mensaje contundente de condena para este tipo de actos y esté acompañado de la celeridad en las actuaciones por parte de quien tiene las competencias para evitarlos.

5 comentarios:

MAYTE dijo...

QUE PENA!!! MUCHAS GRACIAS POE ESTE REPORTAJE!!!
SALUDOS

alicia dijo...

Tristisimo!, que pena ademas que los chicos no entiendan el valor enorme que tienen esa construcciones!, estamos hablando de siglos de belleza!, nosotros aqui en Argentina, apenas tenemos 500 años... muchos saludos!!

Alberto Donaire dijo...

Un saludo alicia. Efectivamente son muchos siglos de belleza, historias, tradiciones, etc. Saber cuidar lo que se nos ha legado es una responsabilidad enorme!

Gracias por tu participación y ¡un saludo para Argentina!

Alberto Granados dijo...

Esta genrte de los esprays, por mí iban a pasar unas cuantas mañanas de sábado y de domingo limpiando la ciudad y sus propias pintadas. Qué imbéciles!

Gracias por tu preocupación por el patrimonio.

AG

Alberto Donaire dijo...

Gracias a vosotros, Alberto, por acompañarme en este camino. Sin duda es necesario que el mensaje llegue cuanto más lejos mejor.

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