jueves, 3 de noviembre de 2011

Ciclo de conferencias sobre 'La Madraza' (I)

En una bonita iniciativa por parte del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Granada, hemos podido disfrutar durante varios días de una serie de conferencias ofrecidas por diferentes personas eruditas en la historia, arquitectura y desarrollo del edificio de La Madraza.

Puerta de la actual "Madraza"


Dichas conferencias se han diseñado en base a la reciente restauración del edificio, sede del citado vicerrectorado. Pude asistir a dos de ellas de grandísimo valor cultural, y entiendo que el resto fueron del mismo nivel, pues no hay más que visualizar los nombres tan ilustres que conformaban las diferentes ponencias. El lugar también era un auténtico lujo: el salón de Caballeros XXIV.

La primera de ellas tenía por nombre 'La madraza yusufiya en el contexto histórico de la Granada nazarí', que corrió a cargo de Emilio Molina López, catedrático de la UGR perteneciente al departamento de estudios semíticos. Durante casi una hora realizó una exposición de las circunstancias políticas y sociales que rodearon los años en los que se construye la madraza de Granada, haciendo referencia a los escasos pero concisos recursos documentales de los que obtener información histórica.


Parte de la armadura del salón de Caballeros XXIV

Centrada por tanto su exposición en los quince o veinte años cercanos a su inauguración, fechada el 22 de marzo-abril de 1349. Establece el origen de este tipo de edificaciones en el siglo XI, siendo Bagdag la ciudad que tendría las madrasas que servirían de modelo al resto del territorio islámico occidental. Resulta interesante que no fueron muy desarrolladas en Al-Andalus, indicando como teoría que la escuela jurídica preferente en este territorio era la Malikí la cual no era demasiado favorable a este tipo de centros de estudio, aunque se hace complicado contrastar esto debido a la ausencia de legado documental que lo concrete.

Imagen curiosa del entorno de la Madraza de principios del s. XX


La razón esencial de una madrasa era la de aglutinar estudios religiosos y jurídicos, acompañada por una residencia para los estudiantes. Serían la continuación de la formación iniciada en las mezquitas, lugar en el que también se realizaba la formación jurídico-religiosa, además de la gramática y la literatura. En época nazarí existe un precedente de proyecto de madraza, en tiempos de Muhammad II (1273-1302), aunque sería en tiempo de Yusuf I (1332-1354) cuando se hace realidad un edificio de estas características, razón por la cual también recibe el nombre de yusufiya.

Según indicó el señor Molina López, sería Abu al-Nuayn Ridwān, visir durante tres sultanatos consecutivos, el principal artífice de la idea de construir una madraza en Granada. Existen diferentes textos en los que se hace referencia la importancia de este personaje para la consecución de este proyecto, además de la influencia que realiza en sus viajes a territorio Magreb-Meriní, en el que ya existían más de 20 madrazas similares a la construida en la ciudad nazarí.

Aportó además en su alocución una teoría acerca de las fechas en las que se pudo realizar la construcción, indicando que durante la década de los años 1330's, Ridwān tiene mucho poder, y coincide con una época de gran desarrollo en obras públicas. Plantea por tanto la posibilidad que se iniciaran en 1335-36, interrumpiéndose posteriormente debido a las diferentes batallas en las que se vería inmiscuido el reino nazarí, como la de "El río Salado" (1340), continuándose las mismas en los años 1344-49, fecha de su inauguración.

Sería el inicio de un edificio que desarrolla su actividad durante siglo y medio, época en la que se desarrolla una gran producción cultural y supone la creación de métodos educativos que sería referente para las culturas posteriores. Contaría además con una colección única de manuscritos en su biblioteca, que desaparecerían desgraciadamente en el año 1500 en la hoguera situada en plaza Bibrambla promovida por la irracionalidad y radicalidad del Cardenal Cisneros. (para ver más información al respecto).

Mihrab del oratorio de la Madraza


Escritos de astronomía, álgebra, medicina, farmacología y diversas ciencias serían estudiadas aparte de los citados estudios de teología y derecho, conformarían un tesoro cultural que fue pasto de las llamas, y que seguro fueron aprendidas y desarrolladas en una institución que serían lo más parecido a las actuales universidades, aunque salvando las preceptivas distancias.

En la siguiente entrada continuaré con lo que pude captar en la segunda de las conferencias a las que asistí, relacionada con los trabajos arqueológicos, dirigidos por D. Antonio Malpica.

Seguimos caminando...

1 comentario:

Alberto Granados dijo...

Haber avisado, hombre de Dios: he preguntado al portero más de una vez si no habría alguna actividad para poder ver el Caballeros 24...

AG

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