domingo, 8 de enero de 2012

Del desaparecido Puente de la Virgen

Siguiendo la serie dedicada a los puentes que permitían cruzar el río Darro en su paso por la ciudad, es el turno de trasladarnos en el tiempo a la zona de Acera del Darro, justo detrás del templo de la Virgen de las Angustias. En esa zona se construyó en el siglo XVII otro puente más, conocido precisamente como puente de la Virgen.

Puente de la Virgen. Imagen de principios del siglo XX.


En las numerosas instantáneas de este puente, se observan los detalles de su construcción, que el profesor Barrrios Rozúa describe con  un arco rebajado, con dovelas y pretil de sillares tallados. Como característica peculiar se le recuerda por la inclinación pronunciada de las dos vertientes del mismo. Se observa en las fotografías conservadas también lo característico del estribo de la margen derecha, por su amplitud y el estrechamiento que producía en el cauce.

Desembocadura del Darro en el Genil. Al fondo a la izquierda, el puente de la Virgen

Quedaba por tanto en la margen derecha del río una zona en la que hasta entonces (comienzos del siglo XVII) se realizaban cultivos en huertas, como la que Gómez Moreno indica con el nombre Geninataubín, que comienzan su edificación en el año 1614. Se puede comprobar que es así observando con atención la Plataforma de Ambrosio de Vico, realizada a comienzos del citado siglo, y en ella se localizan en esta zona huertas y alguna que otra construcción con aspecto de cortijo para el trabajo de estas tierras.

Es importante este dato, pues debido al crecimiento en población que se produce al construir viviendas en esta zona, se hace más que necesario imprescindible la construcción de este puente al que me refiero. En el otro lado, la margen izquierda, está ocupada por la iglesia de la Virgen de las Angustias y el edificio del Rastro Municipal. Ya desde el siglo XVII adquieren una importancia ambos edificios, desde el punto de vista devocional (de la imagen de las Angustias) y comercial (Rastro), lo que puede indicar el gran trasiego de personas, carros de mercancías, etc. que pudo tener esta zona, y por tanto, tuvo que soportar el puente de la Virgen.

Trabajos del embovedado del Darro con el puente de la Virgen como testigo.

Esta zona del río Darro sería la última en cubrir, en los años 1936-38, en el tramo desde el puente de Castañeda hasta la misma desembocadura del río en el Genil. Se quedaría una amplia avenida, conocida como Acera del Darro como reminiscencia del paso que tenían los peatones en la margen derecha del río. Zona que hoy día tiene muy poca identidad en la ciudad, convertida en un lugar de paso, sin atractivo alguno. Si acaso, tiene como protagonista diario un continuo paso de vehículos, la mayor de las veces atascados con el consecuente ruido y degradación de un entorno que podía ser de los más atractivos de la ciudad.

Una calle con el nombre "Puente de la Virgen", que va desde la Acera del Darro hasta la Carrera de la Virgen, queda como testigo de la existencia de este paso del río.

Seguimos caminando...

(Ver ubicación del puente en Google Maps)

6 comentarios:

Alberto Granados dijo...

Impresionante imagen la del embovedado. En algún sitio he leído que la bóveda primitiva formó una especie de talud, un desnive que se apreciaba en las imágenes antiguas.
Feliz año, tocayo. Esta vez no he participado en tu agradable concurso, poruqe de santos no entiendo.
Un abrazo,

AG

Alberto Donaire dijo...

Feliz año para ti también, tocayo!

La bóveda a la que te refieres, creo que es a la primera que realizaron en la Acera del Casino, en el tramo entre el puente de Castañeda y Puerta Real (puente del Rastro). Tenía tal curvatura, que no se veía casi el otro lado de la calle. Cosas curiosas de Graná.

Un saludo

MAYTE dijo...

genial e interesante este reportaje que nos traes!!!!
saludos
mayte

Alberto Donaire dijo...

Gracias Mayte por tus palabras.

Un saludo.

Miguel de la T.P. dijo...

Pase a visitar tu blog y fue todo un honor, recorri por tus entredas como si fuesen calles y quede satifecho decidiendo quedarme como amigo. Un abrazo desde esta Ciudad henmana cuajada de historia.

Alberto Donaire dijo...

Buenas, Miguel.

Bienvenido a este blog, y gracias por tus palabras. Anima sin duda que cada vez haya más gente interesada en la historia de Granada.

Un saludo cordial

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