domingo, 15 de enero de 2012

Ruta Senderismo: Alfaguara - Cueva del Agua

En estas mañanas de invierno con temperaturas casi primaverales que hemos tenido, hemos aprovechado para andar por el Parque Natural Sierra de Huétor, en la zona conocida como Alfaguara. Para llegar es bastante sencillo, ya que tan sólo hay que llegar al pueblo de Alfacar, por la autovía A-92. Seguir las indicaciones para llegar a la zona de recreo de la Alfaguara, por una sinuosa carretera pero con el asfalto en buen estado.


Precisamente de la zona de recreo partirá esta ruta, por un sendero rodeado de pinares, característicos en esta zona del parque natural. Siguiendo la pista forestal vamos disfrutando de unas vistas magníficas del valle del río Darro, y vislumbramos las caras norte de los picos más imponentes de Sierra Nevada. Esta es la zona en la que nace precisamente el río Darro, tan importante para la historia de la ciudad de Granada.

El término Alfaguara procede del árabe al-fawwara, que podemos traducir como surtidor o manantial. Podemos imaginar lo que supuso para aquéllos musulmanes acostumbrados a tierras desérticas y áridas encontrarse con una zona como esta, en la que el agua es protagonista en muchos puntos de la sierra.

Vista de las caras norte de los picos de Sierra Nevada

No en vano existe en el subsuelo uno de los acuíferos más grandes de toda la Sierra de Huétor, del cual surgen las aguas de Fuente Grande (o de las Lágrimas) y las de Fuente de la Teja, nacimiento del río Darro. Dos puntos cruciales en la vertebración urbanística de Granada. La primera será la que surta de agua al Albayzín desde el siglo XI a través de la acequia de Aynadamar. El segundo será el que aporte el agua necesaria a la Alhambra a través de las acequias construidas en la zona de Jesús del Valle, además de ser el auténtico protagonista de la estructuración urbanística de los siglos posteriores (XII al XVI).

Unimos por tanto en este paseo por la naturaleza la importancia histórica del lugar en el que nos encontramos. Pero seguimos nuestro caminar hasta llegar a una zona conocida como Cerro del Maúllo, en la que descubriremos unos restos de las trincheras construídas durante la Guerra Civil española (1936-39), un auténtico laberinto con muros de piedra con vistas a los diferentes puntos cardinales, controlando cualquier posible entrada del enemigo. Desde el punto de vista histórico, son restos importantes de una época reciente de la historia de España, pero desde el punto de vista humano despiertan un sentimiento de profunda tristeza, acompañado de momentos de reflexión.

Ejemplar de Pinsapo

Volvemos sobre nuestros pasos para tomar de nuevo la pista forestal hasta llegar a un punto en el que una vereda nos conduce a uno de los puntos más bonitos de la travesía, pues aquí se mantiene un pequeño bosque de pinsapos, en el Barranco de la Umbría, que como indica una pequeña señal informativa, se trata de una "arboleda singular", por ser muy rara en este clima mediterráneo. Impresionan algunos de ellos por su altura, y sobre todo por la forma cónica casi perfecta de su copa.

Continuamos subiendo por esta vereda, hasta llegar al punto más elevado, en el que dejamos la Cruz de Víznar a nuestra izquierda para continuar por el camino que nos conducirá a la Cueva del Agua. En este trayecto se pueden disfrutar unas vistas impresionantes de toda Sierra Nevada, en múltiples miradores naturales. Sin duda merece la pena estar un buen rato sentado y disfrutar de tanta belleza natural.

Cueva del Agua

Desde la Cueva del Agua, que se encuentra vallada como consecuencia de otros tiempos en los que el hombre hizo actos más que vandálicos en su interior, proseguimos por el camino que nos conducirá definitivamente al lugar de partida. Una ruta de dificultad baja, pues no hay grandes desniveles y el piso está bastante bien, por lo que os invito desde aquí a pasar un buen rato en uno de vuestros días de asueto. Os aseguro que os gustará.


Algunas trincheras con el Valle del Darro al fondo


Por aquí os dejo la ruta, que os podréis descargar para poder realizarla con un GPS o vuestro smartphone:

2 comentarios:

Alberto Granados dijo...

Cuando mis hijos estaban pequeños, más de un sábado hemos estado por estos andurriales (en coche, desde luego) y hemos visto estos parajes, así como la cueva y los nidos de ametralladoras.

Yo, en realidad, soy más de sillón.

Un abrazo,

AG

dom dijo...
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