sábado, 5 de mayo de 2012

El romance de Abenamar: una historia apasionante


Se conoce con ese nombre a un romance que se conserva del siglo XVI, del cual se disponen diversas versiones de las que es más conocida esta que a continuación expongo, incluida por Ginés Pérez de Hita en sus Guerras Civiles de Granada. Servirá por tanto como hilo conductor de una historia que debe ser conocida y que se alinea perfectamente con la época  a la que pertenece.

La composición referida es la siguiente:


—¡Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tu naciste
grandes señales había!
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida,
moro que en tal signo nace
no debe decir mentira.
Allí respondiera el moro,
bien oiréis lo que diría:
—Yo te la diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro
y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho
mi madre me lo decía
que mentira no dijese,
que era grande villanía;
por tanto pregunta, rey,
que la verdad te diría.
—Yo te agradezco, Abenámar,
aquesa tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos?
¡Altos son y relucían!
—El Alhambra era, señor,
y la otra la mezquita,
los otros los Alixares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día,
y el día que no los labra,
otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,
huerta que par no tenía,
el otro Torres Bermejas,
castillo de gran valía.
Allí habló el rey don Juan,
bien oiréis lo que decía:
—Si tu quisieses, Granada,
contigo me casaría;
daréte en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla.
— Casada soy, rey don Juan,
casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene
muy grande bien me quería.

De este romance he encontrado mucha información, aunque en lo relativo a su contexto histórico son muchas y diversas las fuentes. Intentaré ser lo más certero en la explicación. Se expone en los versos un diálogo entre el rey de Castilla, Juan II, y un tal 'Abenámar' que también aparece en otros textos como 'Abenalmao' y que en realidad se trata de Ibn al-Mawl. Este es hijo de Muhammad ibn-al Mawl que casaría con una de las hijas del sultán Muhammad VI (El Bermejo). Es conveniente conocer su ascendencia, pues en esta época la legitimación como gobernante tendría en el linaje su aspecto fundamental.

Conocemos a Ibn al-Mawl, pero en el contexto en el que se desarrolla el romance hay otros actores que desde mi perspectiva son más importantes que los comentados. Esta imaginativa conversación se desarrollaría durante una de las batallas del siglo XV entre Castilla y el Reino de Granada, muy cercana a la capital granadina y que sería conocida como "Batalla de la Higueruela". Para llegar a este combate entre los dos ejércitos han sido necesarias diversas circunstancias que se exponen y se relacionan con los actores comentados:

Por el lado castellano está Álvaro de Luna, en aquel momento Condestable de Castilla. Había estado muy cerca del rey Juan II desde su niñez, lo que le permitió alcanzar grandes cotas de poder. Parece que era un personaje muy ambicioso hasta el punto de que estuvo durante largo tiempo en la búsqueda de un triunfo frente a los musulmanes, similar al que obtuviera en su día el rey Fernando I en Antequera (1410). Esto es significativo, pues supone un aliciente para que el rey Juan II decidiera tomar parte en una posible conquista del anhelado Reino de Granada.

Vista de la Alhambra que en el siglo XV (y ahora) cautivaría a cualquier rey

En la otra parte es necesario conocer a Ridwan Bannigas (o Venegas), personaje que tiene una historia más que interesante, pues era hijo del Señor de Luque Don Egas Venegas, capturado en unas incursiones musulmanas siendo niño y adoptado por un noble caballero de Granada, Muhammad Ibn al-Mawl. ¿Os suena? Pues sí, efectivamente es el que antes os presentaba como padre de Abenamar. Además, Ridwan adquiere y asimila la religión musulmana y desposa a una de las hijas de su padre adoptivo, Maryam. Consigue convertirse con el paso del tiempo en una persona de gran influencia en la aristocracia granadina, jugando un papel de gran importancia en el derrocamiento y cambio de sultán. En lo referido al contexto del romance, sería el encargado de buscar el apoyo de Castilla para lograr la caída del sultán Muhammad IX 'El Zurdo' y poder posicionar a su cuñado Ibn al-Mawl.

De esta forma, el rey de Castilla se encuentra en una posición bastante buena, pues por un lado conseguía apoyar a un candidato al trono que seria su vasallo desde un principio, además de intentar conseguir la conquista del reino de Granada. Este es el modelo de situación que se va a reproducir en varias ocasiones durante el siglo XV, y que ocasionará la inestabilidad continua en el territorio granadino. Esto será el motivador fundamental de la gran cantidad de emires que tendrá el Reino de Granada durante ese tiempo.
Al frente el Albayzín. Al fondo, zona de Atarfe-Peligros en la que se desarrollaría la batalla

El punto de encuentro sería en Córdoba, lugar en el que los castellanos reúnen las fuerzas y apoyos de todos los nobles cristianos andaluces, que acudirían para formar un gran ejército y lograr así la conquista del último reducto musulmán de la península. Contarían además con los consejos de Ridwan, el cual informaba de los movimientos de Muhammad IX además de asegurar el apoyo de los seguidores de Ibn al-Mawl desde la misma ciudad de Granada para conseguir la victoria.

Sala de las Batallas del Escorial, donde se tiene un gran protagonismo la Batalla de la Higueruela

El enfrentamiento se produciría en junio de 1431, en las inmediaciones de Atarfe y Peligros. Resulta primordial ubicarlo, pues supuso el enfrentamiento de dos poderosos ejércitos en un lugar tan cercano a la capital granadina. Además contextualiza el romance al que se refiere esta entrada, ya que hay una parte del mismo en el que Abenámar hace una descripción de las torres y castillos que se observan desde este lugar, indicando que :


El Alhambra era, señor,
y la otra la mezquita,
los otros los Alixares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día,
y el día que no los labra,
otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,
huerta que par no tenía,
el otro Torres Bermejas,
castillo de gran valía.


Describe por tanto la Alhambra, Torres Bermejas, Generalife y el palacio de los Alixares que estaría ubicado por encima de ésta en la zona del actual cementerio de San José, y que hoy tan sólo podemos imaginar, pues sería destruido en este tiempo. 

La lucha fue de las más grandes y sangrientas de la época, pues no eran habituales a campo abierto. Supuso unas pérdidas increíbles para los dos bandos, aunque serían los castellanos los victoriosos. Si analizamos la situación en su contexto parece evidente que sería una ocasión idónea para el rey Juan II de conquistar la ciudad de Granada, con un ejército muy mermado y la población dividida entre dos reyes. Sin embargo, una vez terminada la batalla deciden volver a Córdoba, sin cumplir la promesa hecha a Ibn al-Mawl de alcanzar el trono granadino.

Detalle de la "Batalla de la Higueruela" de El Escorial

Se han trazado diferentes teorías para tal retirada castellana. Por un lado, el Condestable Álvaro de Luna había saciado su sed de prestigio y había conseguido la victoria buscada y que estaría deseoso de disfrutar y divulgar en todo el reino castellano. Por otro lado, se ha apuntado como posibilidad el sufrir durante la época de lucha una época de grandes terremotos, quizá de las más grandes sufridas en toda la historia conocida, lo que pudo afectar a las decisiones castellanas en una época en la que se desconocía por completo el origen de tales "temblores" terrestres. (podéis conocer más detalles en esta entrada que realicé sobre los terremotos de 1431 aquí). Sumado a lo anterior, se debe tener en cuenta que también en el reino de Castilla existían en ese momento multitud de problemas y luchas internas por el poder y que requerían sin duda la atención del rey Juan II.

En la última parte del romance se establece un curioso diálogo entre el rey y la ciudad de Granada, convertida en figura femenina a la que quiere conquistar cual caballero a una bella dama de la época. Llega a insinuar la entrega en dote de otras ciudades como Córdoba y Sevilla, lo que se podría entender como el deseo de unificar todo el reino, además de ensalzar la belleza de la capital nazarí.

Finalmente, Ibn al-Mawl conseguirá hacerse con el poder a finales del año 1431 y será proclamado como emir Yusuf IV en enero de 1432 como, nombrando a Ridwan Bannigas como gran visir de su gobierno. Sería un poder efímero, pues en abril de ese mismo año recuperaría el emirato Muhammad IX. 

Este tipo de historias caballerescas resultan apasionantes, y creo que merece la pena recordarlas y describirlas para que sigan formando parte de nuestro acervo granadino.

Seguimos caminando...

sábado, 28 de abril de 2012

Ruta de Senderismo: Vereda de la Estrella - Cortijo del Hornillo

Aprovechando que las temperaturas se van moderando en la primavera volvemos a caminar por la floreciente naturaleza de Sierra Nevada. Ha sido un invierno bastante seco, aunque las lluvias de inicios del mes de abril han recuperado el verdor de esta zona de la montaña.

Comienza la ruta en la confluencia del río Genil con el arroyo (río) San Juan, donde podremos llegar en coche siguiendo la pequeña carretera que viene de Güejar Sierra. Un pueblo que ya por su nombre puede deducirse su origen en tiempos de dominación musulmana, ya que provendría del árabe Qaryat Walyar , que denominaría esta zona ocupada por una alquería o zona dedicada al cultivo intensivo.

Vista de robles melojos con algún pino en la zona central


Se aprovecha el camino que va paralelo al río Genil, una vez llegados al Charcón, que otrora fuese el trazado del tranvía de la Sierra, tan mitificado en estos tiempos como despreciado en su día por las autoridades. Atravesando varios de sus túneles se llega a su término justo en la confluencia de los dos ríos antes mencionados, y es donde da comienzo la conocida Vereda de la Estrella. Debe su nombre a que fue enlace directo con las diversas minas que hay en su trazado, una de ellas la Mina de la Estrella, de donde se extraía  el hierro y plomo tan necesarios a finales del siglo XIX para la revolución industrial.

Por esta razón se tiene un sendero tan amplio en una zona tan escarpada como esta, el cual es aprovechado cada domingo por multitud de personas que disfrutan de un entorno único, sonidos relajantes del discurrir del agua, y demás atractivos de Sierra Nevada.

Cortijo del Hornillo con el pico de la Alcazaba de fondo


En esta ruta se abandona la Vereda al poco de inciarla, buscando una subida que conduce por una vereda más estrecha a las casas de la Hortichuela, donde se están realizando actualmente trabajos de adecuación y recuperación de cultivos tradicionales de mediados del siglo pasado. Se recuerda de esta forma la ocupación que tuvo esta zona durante muchos años para su aprovechamiento agrícola, con diferentes cultivos. De este origen serán las diferentes acequias que cruzaremos en la ruta y que provienen desde muy lejano, siendo un legado importante que también se quiere recuperar.



Llegamos a la zona en la que se encontraban las minas de Serpentina, en pleno barranco del San Juan, mineral cuyo color verde fue muy atractivo desde antiguo y utilizado para adorno de multitud de monumentos no sólo de Granada (Palacio Carlos V, Iglesia de las Angustias, Monasterio Cartuja) sino en otros puntos de la geografía española (Monasterio del Escorial, Madrid). Ahora están abandonadas y cerradas, aunque aún destacan muchos minerales de color verde por el suelo.


Continuamos por el sendero, ahora pista forestal durante un tramo muy corto, pues a la derecha se abre una pequeña vereda, cuya pendiente será más intensa que la que hasta ahora hemos tenido. Nos llevará directamente hasta una amplia zona conocida como Cortijo del Hoyo, uno de los muchos que aquí se podían encontrar a mediados del siglo pasado, como antes comentaba. Siguiendo el sendero, ahora con una pendiente menos pronunciada, llegaremos a un lugar único por sus vistas, acompañados por los característicos robles melojos que ahora se están recuperando y que crecen a su ritmo, pausado pero continuo, aportando un aspecto diferente a otras zonas de la Sierra ocupadas fundamentalmente por pinares.

En un momento dado, se abrirán entre las ramas de los robles las vistas imponentes de las caras norte de los picos más elevados del macizo alpino. Justo donde ya se observa el Cortijo del Hornillo, se visualiza una panorámica que permite observar desde el Cerro del Mojón Alto hasta la Alcazaba y Mulhacén, además de los valles de los ríos Valdeinfierno y Valdecasillas. En esta época aún se conserva mucha de la nieve caída durante las últimas semanas, por lo que el contraste de colores es único.



Observamos que lo que fueran las instalaciones del Cortijo se han adaptado perfectamente como refugio, y volvemos sobre nuestros pasos para comenzar la bajada, que realizaremos por la zona de Cabañas Viejas, también adaptado como refugio, para por una vereda de gran pendiente descender hasta encontrar de nuevo la Vereda de la Estrella. Nos conducirá directamente al punto del que partimos.

Algunos caballos descansando en la zona de Cabañas Viejas

Es una zona que permite realizar mútiples paseos, resultando cada uno ellos diferente al anterior. Así que os invito a disfrutar de la naturaleza, siempre desde la perspectiva del respeto absoluto y manteniendo un especial cuidado de esta zona, sin dejar ningún resto tras nuestro paso.

Por aquí os dejo el detalle de la ruta trazada en GPS, por si queréis descargarla y realizarla con total tranquilidad.



Seguimos caminando...

domingo, 15 de abril de 2012

Visita organizada a La Madraza

Como parte del programa de visitas organizado por el Secretariado de Patrimonio Mueble de la Universidad de Granada, en su séptima edición, se realizan grupos dirigidos por personal versado en la materia de historia del arte para divulgar el magnífico patrimonio arquitectónico y cultural de nuestra centenaria Universidad.

En esta ocasión participé en la visita a La Madraza, edificio en el que actualmente se ubican los servicios del Secretariado de Extensión Universitaria, siendo uno de los pocos privilegiados que pudimos pasear por las diferentes estancias de un lugar cargado de historia y que ha sufrido multitud de transformaciones estéticas y arquitectónicas.

Detalle de la cúpula octogonal del oratorio


Lo primero que he de destacar es que, aunque no era la primera vez que la visitaba, en esta ocasión me pareció mucho más intenso por ser nuestro grupo el único en la estancia, debido a que en anteriores ocasiones siempre había actividad en su interior y supone un impedimento para absorber toda su esencia.

Inicialmente se realizó la presentación de la historiadora del arte que realizaría un resumen de los aspectos fundamentales del edificio. Evidenció en primer lugar la gran cantidad de cambios que ha sufrido a lo largo de los siglos, ya que comenzando en el siglo XIV en el que se construye la Madraza (1349) se han ido sucediendo diferentes usos como el ser la primera Casa de Cabildo (Ayuntamiento) en 1500, hasta en el siglo XIX ser un almacén de tejidos tras la compra de un particular.

Portada actual de La Madraza


La visual de su portada principal es indicativo de que la transformación de la original Madraza ha sido total. Tanto por la extensión como por la organización de balcones y ventanas pertenecientes al estilo barroco, presagian lo que posteriormente se comprueba en el interior que es la ausencia casi total de la original estructura y distribución del edificio que se construye bajo el mandato del sultán Yusuf I.

Se accede por una puerta que en su estructura original sería más estrecha con acceso al zaguán y con un muro posterior que ocultaba la visualización del interior. Allí se encontraría un patio con alberca, elemento esencial de las construcciones de la época nazarí, y que actualmente se dispone como un pequeño patio con arcos sobre columnas. En el suelo del patio encontramos un pequeño hueco protegido por lo que pudiera ser metacrilato, tras el que se observa un suelo de ladrillo. Se trata de uno de los pequeños huecos al pasado que han podido dejar tras la reciente restauración del edificio, la cual contó con un profundo estudio arqueológico dirigido por el profesor Antonio Malpica Cuello. De las diferentes prospecciones se han podido establecer criterios objetivos tanto del origen de la Madraza como de su estructura.

Apertura en el suelo del patio en el que se observa el suelo de la primitiva alberca

Esto que se observa en el patio corresponde a los restos de la pequeña alberca que se ubicaba en el patio principal. Supone, como decía, una ventana al pasado que permite la traslación perfecta en el tiempo y el espacio sin más que dirigir la vista hacia el suelo. Al levantarla se observa lo que actualmente compone un patio en el que sus elementos esenciales son la escalera del siglo XVIII que nos lleva a las estancias del piso superior y la entrada al oratorio y sala de exposiciones.

Cuando subimos por la amplia escalera, hacemos una parada su descansillo para observar el enorme lienzo de Pedro Atanasio Bocanegra, del Bautismo de Cristo, y la cúpula churrigueresca. Llegamos a la planta superior, cuya reorganización se realizaría en los primeros años de dominación cristiana para adaptarla a los usos de Casa de Cabildos. La sala de Caballeros XXIV o sala de Cabildos es de una espectacularidad imponente. Sin duda sorprende su armadura de base octogonal, con dos pares de tirantes, que luce espléndido tras su acertada restauración, que permite observar con más claridad las pinturas de Francisco Fernández (1513). Uno de los detalles de la visita fue la apertura de un balcón de la sala, lo que nos proporcionó una visual de la calle Oficios desde una perspectiva inédita y grandiosa por el entorno.

Armadura de la Sala de Cabildos

Volviendo a la planta inferior accedemos a la sala de exposiciones, ubicada en la zona sureste del edificio y que utiliza la Universidad para realizar muestras y exhibiciones de diferentes artistas, relacionadas siempre con la institución. En ella comprobamos otro de los huecos al pasado que han podido dejarse tras la actuación arqueológica. En este caso se observan los restos de lo que fue un jardín con pabellones ubicado junto al oratorio.

Precisamente será el oratorio el que suponga el último punto de la ruta, en el que la vista se queda nublada ante tanta decoración de mocárabes, que si bien no es la original pues es consecuencia de la restauración llevada a cabo por Rafael Contreras a finales del siglo XIX, sí que es un espacio que puede servir para imaginar la importancia que los constructores de la Madraza dieron a este espacio, en el que se realizarían las oraciones dirigidas al Mihrab. Y aquí también se observan los restos arqueológicos que debido a su amplitud han permitido estudiar los diferentes usos del mismo terreno desde el siglo XI.

Entrada al oratorio


Al salir de nuevo al patio echamos un último vistazo a otra de las recuperaciones realizadas por la Universidad, ya que aquí se han ubicado las puertas de lo que fue el oratorio o capilla cristiana de la Casa de Cabildos. Habían estado perdidas durante mucho tiempo, pero fueron recuperadas por un anticuario y recientemente adquiridas por la Universidad para que todos los ciudadanos puedan disfrutar de esta obra de arte en la que participaron maestros como Pedro de Raxis y Pedro de Mena.

Aprovecho este espacio para felicitar a todas las personas que organizan e impulsan desde la Universidad de Granada este tipo de iniciativas, además de solicitar a quién corresponda que se mantenga cuantos recursos sean necesarios no sólo para su mantenimiento, sino para su ampliación. Sin duda carece de sentido que existan monumentos restaurados en nuestra ciudad y que nadie pueda disfrutar de su belleza y conocer de primera mano su historia. Creo que se puede considerar como la esencia divulgativa que toda universidad debe mantener.

Cúpula ubicada encima de la escalera


Seguimos caminando...

domingo, 8 de abril de 2012

Vigésima novena edición del Concurso "Descubre Granada"

También en Granada se pueden encontrar elementos que podrían formar parte de cualquier novela de intriga o misterio. No en vano se han desarrollado hasta el extremo leyendas y fábulas que en muchas ocasiones se llegan a confundir con la realidad, con el riesgo que supone su confusión con la verdadera historia de la ciudad.

En esta edición del concurso vamos a detenernos un momento en un rincón muy especial de Granada, donde encontraremos algo que pudiera haber sido elemento de búsqueda del famoso Robert Langdon, con un texto como el que sigue:

"Se dirigió entonces el profesor Langdon a la ciudad que, sin duda alguna, se refería el último manuscrito en el que se hablaba de un lugar en el que poder encontrar una nueva pieza de aquel rompecabezas en el que se había convertido su nueva aventura. Su destino era la ciudad de Granada, situada al sur de España, y que como indicaba el manuscrito encontrado bajo la basílica de San Clemente en Roma, había tenido un pasado cargado de dioses en diferentes épocas, con influencias de muy diverso origen, y que habían dejado auténticos tesoros arquitectónicos.


Llegó finalmente a la ciudad para buscar cualquier elemento o pista que pudiera encajar en su búsqueda de la sociedad secreta que pudiera haber desarrollado su actividad en Granada. Cuando paseaba por primera vez por sus calles, notó un magnetismo especial en el ambiente, con una energía muy especial que sin duda podía ser lugar escogido para los ritos de cualquier colectivo pagano.


Sin seguir un itinerario concreto, el profesor se topó de repente con una imagen que le sorprendió, y que no podía entender cómo había llegado allí en su primer paseo y sin que nadie le dirigiese. Estuvo durante horas observando .... "

Pero dejemos esta historia para pasar a nuestra realidad. Se muestra a continuación una parte del elemento completo al que se refiere la narración. Observad con atención:



Pues bien, ahí van las preguntas:


  1. ¿Dónde se encuentra exactamente esta imagen? 
  2. ¿Por qué son tan interesantes los detalles que observa Langdon en ese elemento?
  3. ¿A quién va dirigida la pintura completa en la que se encuentra el detalle que observamos?
  4. Si es posible, continuar con la historia, escribiendo cómo seguiría el siguiente párrafo.

Queda por tanto planteado el concurso, y será proclamado ganador aquel participante que responda de forma correcta y completa a las cuatro preguntas planteadas. Dichas respuestas deberán ser aportadas como comentarios a la entrada.

Recordad que lo importante es aportar cuanta más información mejor. Y más en estos casos en los que el misterio y la leyenda se confunden con la realidad y la historia cierta de los lugares.

¡Ánimo y a participar!



Resolución: Os dejo por aquí la imagen completa de la fachada en la que se encuentra.


sábado, 31 de marzo de 2012

Una Semana Santa más en Granada

Las tradiciones se van sucediendo a lo largo de los años provocando que la secuencia de los hechos sea como fue tiempo ha, cual paso del agua de río por el mismo cauce produce profundos y serpenteantes valles. Una de las más significativas en Granada es sin duda alguna la Semana Santa.

Diferentes escenas se completan de forma repetitiva para perfeccionarse, formando parte del carácter de la ciudad y su provincia. Abarcan terrenos diferentes, desde el artístico y cultural al gastronómico, conformando una época en la que realmente puede dar la sensación de que no ha pasado el tiempo.

Jesús Cautivo con la torre de la Catedral de fondo

Pero sin duda alguna que lo más importante y lo que sigue siendo eje central de lo ocurrido en estos ocho días, es sin duda la representación pública de la religión y la fe de las personas que conforman las diferentes hermandades de la ciudad, que han ido incrementando su número a lo largo de los siglos hasta llegar en la actualidad a treinta y dos. Saldrán cada día, ordenadas según establecen los horarios oficiales, cumpliendo un itinerario concreto hasta llegar a realizar estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral de Granada.

Candelabro de guardabrisas y manto de paso de palio

Las primeras cofradías de penitencia surgen como decía en el siglo XVI, más tarde que en otros lugares, pero no es de extrañar ya que este territorio sería el último en conquistarse y por tanto, el último en asimilar el cambio de religión tras siete siglos de dominación musulmana. A partir de ese momento se suceden muchos y diversos episodios históricos que influirán decisivamente en la consecución o no de la Semana Santa, como por ejemplo la dominación francesa o la desamortización del periodo liberal (s. XIX).

Será el siglo XX el más decisivo en lo relativo al número de cofradías de penitencia, con alguna interrupción causada por el periodo de Guerra Civil, llegando a consolidarse a finales de los años 1970s y principios de los 80. Hoy día se tiene en Granada un buen número de hermandades que completan cada día de la semana diversas escenas únicas en su calidad artística y paisajística, con entornos en los que se fusiona el arte nazarí con la imaginería barroca más importante del mundo.

Cristo del Silencio de José de Mora con la Alhambra al fondo.
Fotografía: Luis Serrano

Y este es otro de los aspectos interesantes de esta época, pues se disfrutan en las calles auténticas joyas escultóricas talladas por maestros como José de Mora, Pedro de Mena, Jacobo Florentino o José Risueño. Sin duda alguna obras de arte que en su concepción fueron creadas para procesionar por las calles y sirvan para representar de la mejor forma posible los diferentes episodios de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, con la finalidad evangelizadora sobre fieles que comprenderían mejor de esta forma lo que dicen las Escrituras.

Pero también supone la transformación de otras costumbres como la gastronomía, consecuencia de las imposiciones de la ausencia de la carne en la vigilia marcada como obligatoria en la Cuaresma y por supuesto en los días de Semana Santa, surgiendo platos que tienen como protagonistas elementos como el pescado y legumbres. Podremos encontrar platos como: Bacalao con tomate, Puchero de hinojos, Sopa de Escarola con almendras, etc. Como añadido, un gran surtido de dulces que se realizan con especial cuidado en los hogares granadinos, como son: las torrijas, los pestiños, roscos fritos, leche frita y empanadillas.

Sin duda se produce un ambiente muy especial, en el que la primavera se oficializa en la ciudad con olores de incienso, la gente inunda las calles y se disfruta por un tiempo de toda la ciudad, como escenario de una película que cada año se estrena con diferentes actores, pero con un guión muy parecido y que socava el cauce de la tradición centenaria.

Espero que sirvan estas palabras para que cualquiera que no haya tenido oportunidad de vivirla, verla y olerla, sienta el interés por hacerlo cuanto antes. Seguro que no saldrá defraudado. Garantizado.

Seguimos caminando...

sábado, 24 de marzo de 2012

Aplicación web para la próxima Semana Santa

Como en alguna ocasión he comentado, y se puede comprobar en la página realizada a tal efecto, llevo bastante tiempo con un proyecto en mente y que voy desarrollando con gran ilusión y esfuerzo. Lo denominé "Granada Actualizada" para representar que tiene como finalidad el utilizar las herramientas tecnológicas que existen para acercar a cualquier persona los innumerables valores que tiene esta ciudad.

Pues bien, como parte de dicho proyecto, he colaborado con algunos compañeros en la construcción de una aplicación web (y web móvil) para la próxima Semana Santa de Granada, que comienza el próximo 1 de abril. Se trata de una web con una finalidad muy clara: toda aquella persona, sea de Granada o de fuera, pueda tener en su mano la información de dónde se encuentran las hermandades y cofradías en su transitar por las calles de la ciudad. Funciona en cualquier cliente, es decir, tanto en ordenadores como en tablets o móviles, adaptándose a cada uno de ellos según el tamaño de pantalla.

Portada de la página web

Para ello se han utilizado las siguientes herramientas:

1) Google Maps: para representar las rutas que van a seguir las cofradías por la ciudad, además de geolocalizar con imágenes de nazarenos los puntos por los que, según el horario oficial de itinerarios, van a estar transitando. Es decir, en cada hora de cada día de la semana, se podrá consultar en este mapa tanto la ruta completa como el punto concreto por el que debe estar cada desfile procesional.


2) Galería de imágenes de Twitter: con la herramienta Twitpic se pueden subir y twittear fotografías realizadas con los móviles de última generación, denominado "smartphone". De esta forma, si cualquier persona con su teléfono tuitea una fotografía usando el hashtag #SSantaGR, automáticamente saldrá en la galería diseñada en la web. Esto sin duda es un avance en lo relativo a la participación gráfica en cualquier entorno. Imágenes al instante y desde multitud de fuentes distintas.

Galería de imágenes enviadas con Twitpic

3) Realidad Aumentada: es una de las tecnologías más novedosas. Con la aplicación para smartphones Layar conseguimos además que en cada momento se vean a través de esta tecnología las cofradías, posicionando los puntos en la ubicación por la que deben transitar según el horario oficial.

Aporta sin duda un valor añadido, pues a través del móvil puedes ubicar según tu posición y orientación los puntos a los que puedes dirigirte si quieres ver cualquiera de las cofradías que en ese momento estén en la calle. Os dejo por aquí el enlace a un vídeo en el que podéis ver cómo funciona Layar.


Es un paso más para conseguir que en nuestra ciudad tengamos un avance en lo relativo al uso de las tecnologías de la información. Invito a todo aquel que lea esta entrada no sólo a probar la aplicación, sino a que la difunda entre sus allegados, además de realizar cualquier aportación o comentario, bien sea a través de este blog, bien sea a través de twitter (@acdonaire).

Por último comentar que todo esto ha sido realizado sin ningún tipo de ingreso económico, ni de instituciones u organismos oficiales, ni de ninguna entidad privada. Demuestra por tanto el esfuerzo que estamos realizando  para conseguir una mejor imagen de la ciudad.

Os dejo por aquí el enlace de nuevo: Web de Semana Santa de Granada.

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sábado, 10 de marzo de 2012

Detalles de la Alhambra (II): Muralla de la Puerta de la Justicia

Cuando se sube a la Alhambra desde la Cuesta de Gomérez, y llegamos tras un magnífico paseo por el frondoso y tranquilo bosque del exterior de la fortaleza, accederemos a esta a través de una de las principales puertas, la Puerta de la Justicia, también denominada de la Explanada.

En esta ocasión no voy a describir esta magnífica obra realizada en tiempos del sultán Yusuf I, sino que recorreremos la sinuosa entrada, típica de esta época para lograr una mejor defensa ante cualquier ataque enemigo, para llegar a la que en la actualidad es una pequeña calle que nos permite llegar a la Puerta del Vino.



La mayoría de los visitantes realiza este camino mirando hacia la derecha, donde ya se vislumbra el majestuoso Palacio de Carlos V, y avanzan presurosos para encontrar cuanto antes los bellos palacios nazaríes. Sin embargo nosotros nos vamos a detener un momento en este foso y miraremos con atención a la izquierda, en donde encontraremos una muralla. ¿Qué podemos encontrar aquí de interés?

Pues bien, si nos fijamos en su aparejo observaremos pequeños sillares de un tono amarillento, es piedra de La Malahá, y se trata del refuerzo realizado en las murallas por los cristianos poco después de la conquista de la ciudad. Su procedencia es sin duda lo más llamativo, pues se trata de lápidas funerarias musulmanas, denominadas maqabriyas, en las que podemos encontrar inscripciones o epigrafías árabes y adornos en la zona exterior.

Detalle de una de las maqabriyas de la muralla

Fue práctica habitual en estos años el utilizar la piedra de los lugares de enterramiento musulmán para diferentes construcciones, como ya indiqué en un artículo anterior que se usó la piedra del cementerio de Puerta de Elvira para la iglesia del Monasterio de San Jerónimo, o también en la iglesia de San Cristóbal en el Albayzín. En esta ocasión, en la muralla que nos ocupa, parece que su origen sería el cementerio (o maqbara) de la Sabika.

La escala de valores que en nuestro tiempo manejamos nos hace ver como increíble este tipo de acciones, pero deben ponerse en el contexto histórico en el que estas situaciones ocurrían, una época en la que tanto los cadáveres como los lugares sagrados enemigos se trataban con poco respeto, mezclado todo ello con una profunda influencia de la religión. No tiene sentido, en mi opinión,  realizar un juicio moral acerca de lo que se está observando, siendo más oportuno realizar la reflexión que cada uno estime oportuna acerca de las acciones que el hombre es capaz de realizar, sobre todo contra su propia especie.



Un ejemplo más de que en lugares como la Alhambra cualquier rincón en el que nos fijemos tiene un pequeño secreto escondido, un elemento cargado de historia pendiente de que alguien realice su estudio y pueda ayudarnos a conocer un poco mejor lo que ocurrió.

Seguimos caminando...