sábado, 24 de diciembre de 2011

La torre (o alminar) de San José

Subiendo por la calle San José Alta nos encontramos una torre de iglesia muy especial. Ubicado junto a la iglesia de San José (ver en Google Maps), desde el primer vistazo comprobamos que no es una construcción normal, sino que guarda en su estructura el reflejo del paso del tiempo y de las diferentes culturas que han estado por aquí en los últimos mil años.

Si es la primera vez que la observas, te propongo observar diferentes detalles que seguro resultarán de interés, además de valorar en su medida un elemento constructivo como este:

Fotografía de la parte meridional de la Torre
1. En primer lugar, si se piensa que es un simple campanario de iglesia, sorprende que esté exenta, es decir, separada del templo principal. Se trata por tanto de un dato importante que nos hace pensar que ya estaba construido antes que el propio templo.

2. Justo al lado, en la parte meridional, encontramos un aljibe. Este tipo de elementos eran característicos de la época de dominación musulmana, apropiados para realizar los preceptivos lavados o abluciones previas al rezo. Por tanto, se puede llegar a la conclusión de que la torre sería sin duda un alminar de una mezquita. Es el momento de concretar de qué mezquita se trata, y encontramos en diferentes documentos que se trataba de la mezquita de los Morabitos, o al-Masyd al-Murabitin, nombre que recibía también el arrabal que la rodeaba. Sería una de las primeras mezquitas en construirse en época Zirí, razón por la que su construcción podría situarse en torno al siglo XI.

Imagen de la parte norte de la torre de San José


3. Pero, ¿qué detalles constructivos corroboran lo comentado? Pues bien, en primer lugar, se observa en gran parte de sus muros se observa un aparejo peculiar, por el cual algunos sillares están en horizontal y otros en vertical. Se denomina a esta técnica "soga y tizón", y era típica de la época califal. Además la única ventana que tiene la torre dispone de un arco de herradura, tradicional del califato. Estas características llevaron a algunos autores a pensar que se podría ubicar en la época del califato cordobés. Sin embargo no es así, sino que más bien parece que tras la desaparición de éste, muchos de los maestros canteros y constructores recalarían en las diferentes Taifas. Una de ellas sería Granada, dominada por los Ziríes. 

Se podría añadir a lo anterior que resulta interesante que esta torre tendría una forma, estructura y aparejo similares al alminar de la mezquita Aljama de la ciudad, que se denominó posteriormente Torre Turpiana. Algún grabado como el de Heylan (1640) así lo atestigua. Esta mezquita sería construida también durante el periodo zirí.

Todo lo anterior nos indica que será lo más razonable datar esta torre en el siglo XI. 

La Torre Turpiana. Grabado de Heylan (1640)


4. Otros detalles peculiares de la torre son los huecos que se observan en alguno de sus muros. Como se puede leer en algunos estudios, se pretendía con ellos aportar iluminación al interior de la torre, sobre todo en la zona de escalera, la cual permitía al muecín subir a la parte más alta y realizar la llamada a la oración. Tan interesantes como discretos son estos huecos que permitían no romper la uniformidad de los muros pero cumpliendo su finalidad.

5. En algunas zonas de los muros, sobre todo al norte, se puede comprobar cómo los maestros constructores realizaron un embellecimiento del aparejo. Mediante el retallado de los sillares que no correspondían en tamaño, se conseguía mantener la uniformidad en la estética externa de la torre. En la parte más baja se observa también la reutilización de otro tipo de materiales, seguramente de otras construcciones anteriores cercanas al lugar.

6. Para terminar, se observa claramente la transición de una época a otra, de la época musulmana a la cristiana. Representativo el cambio de modo constructivo en la parte más alta de la torre, utilizando ladrillo para construir un campanario. Su finalidad es parecida, pues también se utilizan las campanas para llamar a los fieles al rezo, entre otras funciones. Sería en la misma época en la que se construyó la iglesia de San José, en la primera parte del siglo XVI.

Queda claro por tanto que no es una simple torre, sino mucho más. Representa la transición de culturas que la ciudad ha tenido a lo largo de su historia, y se mantiene sin fisuras ni problemas estructurales. Milenario tesoro que se ha de observar con detenimiento, y del que su estudio ha aportado y aportará un conocimiento histórico significativo para la Humanidad.

Seguimos caminando...


1 comentario:

Alberto Granados dijo...

Hace uno sdías, mi hijo se empeñó en llevarme por su ruta habitual hacia el Albayzín. Subimos desde la calle Elviray de repente me encontré en un Albayzín desconocido para mí (y mira que he subido veces): una tetería llamada Ábaco, una plaza llamada del Almirante (con un majestuoso edificio de la UGR dedicado a Restauración de bellas artes) y exactamente la torre de San José (este detalle lo supe después).
Las coincidencias existen, pero algunas son muy llamativas, tocayo.
Un abrazo,

AG

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