sábado, 17 de diciembre de 2011

Duelo de caballeros en Granada

Seguramente por el título no sea en exceso sorprendente el que en tiempos del medievo se produjesen desafíos entre caballeros por unas u otras razones. Pero me ha sorprendido mucho el que os paso a describir.

Lo primero que puede extrañar es la fecha:  10 de Agosto de 1470, por lo que Granada estaba aún bajo el dominio musulmán nazarí, siendo Muley Hacen el rey en esos momentos. Y la pregunta que surge es: ¿por qué caballeros de Castilla iban a batirse en duelo en una ciudad llena de "enemigos"? Pues realmente la historia que rodea el citado desafío es más que fascinante.

En aquel momento era rey de Castilla Enrique IV, y andaba en altercados con uno de los protagonistas que era don Alonso de Aguilar, señor de Priego y Aguilar y uno de los más afamados caballeros de la época. Por otro lado, don Diego Fernández de Córdoba, mariscal de Castilla y segundo conde de Cabra, junto a su padre se pusieron de parte del rey de Castilla, gesto que este último premió con los dominios de Bujalance (1466). De aquí parte la disputa entre ambos contendientes, pues dicha villa pertenecía a Alonso de Aguilar, y no iba a permitir que don Diego se hiciera con ella.



De tal manera, comienza un litigio que inquietaba en exceso al rey de Castilla, pues tenía diversos frentes de lucha y no debía permitir que dos de sus mejores caballeros continuasen sus disputas. Por tanto, intentó apaciguar la pelea enviando a personas de su confianza para realizar dicha misión. Sin embargo, decidió don Enrique IV conceder a don Diego la tenencia y alcaldía mayor de Alcalá la Real, junto a su fortaleza y castillo de Lombiu, que también pertenecían a don Alonso, lo que incrementó su enfado por entender que existía un favor y preferencia excesivos con su oponente.

Pasado el tiempo y en aparente calma, acude don Diego a la ciudad de Córdoba para asistir a un acto al ayuntamiento, confiado en que nada le ocurriría, y en compañía de su hermano. Aprovecha este momento don Alonso para invitarle a unas casas en las que se realizaban celebraciones, aceptando de buen grado el mariscal de Castilla, sin tener conocimiento de lo que iba a ocurrir. Cuando llega al lugar, es invitado por Alonso a unas dependencias privadas, a lo que Gonzalo accede con gratitud, pero aprovecha don Alonso para prender y detener a don Gonzalo y su hermano Sancho, y después mantenerlos presos en diversos lugares como la fortaleza de Cañete y algunas casas de Córdoba.

Gran revuelo causó esta noticia en toda Andalucía, pues eran dos de los nombres más importantes del momento. Lo que pretendía Alonso era que el mariscal de Castilla renunciase con su firma a las villas concedidas por el rey como por ejemplo Alcalá la Real, y de esta forma quedaría libre. Firmó tal acuerdo don Diego sin más remedio, gesto que le daría la libertad junto a su hermano.

Tal noticia llegaría al rey Enrique, el cual declararía nulo el acuerdo establecido, por lo que Diego no debería cumplir con lo que había firmado. Pero no sería suficiente para él, pues entendía una gran ofensa lo ocurrido, razón por la que desafía en duelo de caballeros a don Alonso. Según las leyes de caballería sería necesaria la aprobación del rey para llevarlo a cabo, de tal forma que envió a mensajeros a Madrid para solicitar de su majestad fecha y campo para luchar.

El rey Enrique recibe la solicitud pero no concede su permiso para realizar tal evento, pues indica que dada la importancia de los contendientes, sería contraproducente dada la situación de luchas en sus reinos. Causó gran enfado a don Diego la noticia, por lo que buscando guardar su honor, solicita el permiso de otro rey muy cercano: Muley Hacén. No eran extrañas las relaciones entre caballeros cristianos y reyes nazaríes, algo que puede sorprender pues eran declarados enemigos, pero que habían sido muy usuales en los siglos de disputa entre unos y otros.

Puerta de la Justicia, donde se desplegó el palenque


El rey nazarí aceptó de buen grado ofrecer un sitio para tal disputa, indicando que se encargaría de notificar a don Alonso la celebración de tal enfrentamiento. El lugar escogido como palenque sería una explanada existente entre la Puerta de la Justicia (Bib al Xarea) y el Carmen de los Mártires, hasta llegar a la entrada del Generalife. En aquellos momentos sería una gran explanada sin la arboleda actual, y que era utilizada para diferentes eventos militares y desfiles por el rey que residía en los palacios de la Alhambra.

La fecha declarada sería el 10 de Agosto de 1470. Convocados ambos caballeros para tal fecha, llegaría en los primeros días de agosto don Diego Fernández de Córdoba, que sería alojado en los palacios de don Nuño o de los Ansares, ubicados en la Vega de Granada. Ofreció diversos regalos al rey Muley Hacén tras su llegada, a lo que el rey correspondió con más presentes. Mientras tanto en la ciudad se producía un gran revuelo por lo que iba a ocurrir, nada más y nada menos que el combate entre dos de los más importantes caballeros cristianos, ante la mirada de su rey, y de toda la ciudad.

Puerta de la Justicia. Grabado de Lewis


Llegado el día estaba todo preparado en el campo de combate, al cual llegaría el mariscal de Castilla, acomodado en una tienda montada con los mejores paños franceses. El lugar del duelo sería marcado claramente con un azadón, y toda la explanada estaba llena de miles de personas que buscaban un hueco para presenciar el acontecimiento. El rey Muley Hacén, por su parte, tendría un lugar privilegiado para contemplar todo, pues estaba ubicado en el ajimez lateral de la Puerta de la Justicia, lugar que había sido convenientemente acondicionado para él y sus mujeres pudieran ocupar la parte superior de la torre.

Pasadas las horas y siendo el momento de iniciar la lucha, el caballero don Diego montó en su caballo y se presentó en la parte baja de la puerta de la Justicia, solicitando del rey el permiso para entrar en el campo de combate y esperar a su oponente, concediendo de buen grado el rey Muley Hacén su aprobación. Estuvo el mariscal de Castilla diversas horas esperando, cabalgando hacia uno y otro lado, pues su contrincante no se había presentado. Gritaba y le insultaba, para ver si aparecía, pero fue en vano. No llegaría a presentarse.

Don Alonso de Aguilar, hermano de don Gonzalo de Aguilar (futuro Gran Capitán) no se fiaba de la palabra del rey nazarí, indicando que era el enemigo y que por tanto no podía determinarse como juez de tal duelo. De esta forma no viajaría a Granada y no se produciría finalmente un combate real, aunque el rey nazarí declararía como vencedor del mismo a don Diego Fernández, mariscal de Castilla.



Es necesario realizar un ejercicio de imaginación la próxima vez que paséis por la zona que hay frente a la Puerta de la Justicia, pensando en cómo sería aquel día tan fastuoso, con miles de personas esperando ver un auténtico espectáculo marcial. Y en la torre, mirando por su ajimez, al mismísimo rey Muley Hacén, dando permiso a don Diego para comenzar el combate.

Os dejo el enlace al libro del cual he podido extraer esta magnífica historia, para que lo leáis con tranquilidad y podáis conocer mucho mejor los detalles. Se trata del libro "Desafío en Granada", escrito por Leopoldo de Equilaz Yánguas, y que puede leerse libremente gracias a los recursos digitales de la biblioteca de la Alhambra. Podéis verlo aquí.

Seguimos caminando...

Han actuado en la historia:

+ Alonso (o Alfonso) de Aguilar: Referencia en Cordobapedia

+ Diego Fernández de Córdoba, II Conde de Cabra : Referencia

+ Muley Hacén: Referencia en Wikipedia

2 comentarios:

Alberto Granados dijo...

Curiosa la historia que nos cuentas, pero creo que hay una confusión: mencionas a Diego de Aguilar como futuro Gran Capitán (?). ¿Es correcto el dato o se trata de un error de nombres?

AG

Alberto Donaire dijo...

Corregido, Alberto.

Gracias por la apreciación, ha sido un lapsus por trajinar con tanto nombre.

Gonzalo Fernández de Córdoba y Aguilar, Gran Capitán. Así se llamaba y era hermano del Alonso de Aguilar que aparece en la historia.

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