domingo, 26 de mayo de 2013

Nueva quedada "twittera" en la Alhambra

El año pasado y con motivo del día de los museos, fuimos convocados por el Patronato de la Alhambra diferentes twitteros para visitar, disfrutar y divulgar las maravillas expuestas en el museo del monumento más visitado de España. Os lo contaba aquí.

El día 22 de mayo de este año nos reunimos de nuevo en la puerta del Palacio de Carlos V, con gran éxito de convocatoria. En esta ocasión era doble el motivo, ya que por un lado nos mostraron el recién restaurado Patio de los Leones, y por otro nos hicieron disfrutar de una magnífica visita al Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta.

Algunos de los participantes en la quedada "tuitera"

Comenzó la visita puntualmente a las siete de la tarde, con un nutrido grupo de personas con sus móviles preparados para tuitear todo lo que iba a suceder. Nos acompañaba como cicerone Francisco Lamolda, arquitecto y jefe del servicio de conservación de la Alhambra, por lo que no podía haber nadie mejor para explicarnos los pormenores del trabajo realizado en un sitio tan singular y emblemático. 

La primera sorpresa que me llevé fue que accedimos al Palacio de los Leones a través de la puerta original, es decir, la que está ubicada en la Calle Real Baja, al lado de la esquina nordeste del palacio de Carlos V. Emocionante, pues atravesamos el zaguán por el que hace más de seis siglos accedían los pobladores de tan magníficos lugares. No es demasiado conocida esta puerta, y sorprende su sencillez exterior si la comparamos con los innumerables detalles que adornan el palacio al que da acceso. Como en muchas viviendas de la época, atravesado el umbral debemos hacer un giro hacia la izquierda para poder entrar al patio por la esquina suroeste, es decir, que desde la puerta no se ve nada del interior del palacio.

Puerta original del Palacio de los Leones


En lo que respecta al Patio de los Leones, la imagen siempre impresiona al espectador, pues hay pocos lugares en el mundo que representen tantas cosas en tan poco espacio y que atesoren tanto misterio resultante de su extensa historia. Pero recordemos que el motivo esencial de la visita era mostrar el trabajo de restauración por el que ha sido distinguida por la Unión Europea con el Premio Europa Nostra 2013, en su categoría de Conservación del Patrimonio. Muchos años y muchos equipos de trabajo de personas que han trabajado bien, con gran profesionalidad y que merecen sin duda nuestro aplauso y agradecimiento, sobre todo por recuperar la belleza de tan insigne lugar. 

Lo más llamativo sin duda es la flamante y espléndida fuente, con sus vigilantes leones en los que sus fauces y garras se aprecian mejor que nunca, demostrando como nos indicaba Lamolda, que son todos diferentes entre sí, cada cual con una característica especial. Todo ello con un trabajo excelente de los maestros que los tallasen. Además, se puede observar que las vetas del mármol ayudan a trazar las formas anatómicas de los animales, que junto con la magnífica labra de la taza que sostienen, provocan mi admiración para quienes fueron capaces de diseñar y realizar tal conjunto.

Algunos detalles que yo desconocía, como las firmas que algún desaprensivo dejó en su día marcadas en el mármol de la taza, con iniciales como "NY" y alguna otra que incluye el año de su confección. Ahora se aprecian con mayor claridad cuando fijas la mirada, y que según comenta el arquitecto conservador, se han querido mantener en el trabajo de restauración pues forman parte de la memoria del lugar.

Ver el detalle de la firma con "NY" en la taza de la Fuente de los Leones


Todo el trabajo de restauración realizado ha sido propuesto además para el premio del público Europa Nostra, en el que son los propios ciudadanos quienes deciden y votan. Hoy 26 de mayo es el último día para votar, así que desde aquí os invito a hacerlo. Para ello tan sólo es necesario acceder a esta web y con vuestra dirección de correo electrónico dejar vuestro voto a la restauración de la "Fountain of Lions" 

Nos deparaba otra sorpresa la salida del recinto palaciego, ya que se realizó a través de otra puerta no habitual que es la que conduce directamente a la Rauda o "Rawda" Real, es decir a la que fuera zona de enterramiento de los sultanes nazaríes. En la puerta-torre contigua al palacio encontramos una de las cúpulas más singulares de todo el monumento, gallonada y de ladrillo con ventanas que aportan luz como linterna. Es un ejemplo de torre o qubba con función funeraria, y por tanto, serviría para mostrar el cuerpo del sultán cuando este fallecía. Nunca la había visto en persona y de nuevo me impresionó su visión.

Cúpula de la Torre de la Rauda


Pero ahí no terminaba la visita, pues nos tenían preparada una segunda parte no menos interesante. Partíamos de la Alhambra hacia uno de los cármenes más famosos de la ciudad, sobre todo porque es visible desde casi cualquier punto de la ciudad llana. Es el carmen de la Fundación Rodríguez Acosta, que siempre he escuchado en Granada como "el carmen de los Rodríguez Acosta", o el Carmen Blanco. Pero de lo que allí vimos y disfrutamos os hablaré en la siguiente entrada de este blog.

Seguimos caminando...

2 comentarios:

MAYTE dijo...

hola Alberto!!
Preciosa tarde la que pasamos y que buen relato has hecho, desde luego como dijo Lamolda entramos por la puerta como lo hacían los sultanes, menudo lujo!!!!
Besicoss!!!

Alberto Donaire dijo...

Sin duda una tarde intensa y digna de ser recordada. Esperemos que no sea la última.

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