domingo, 3 de junio de 2012

Visita arqueológica a la Alhambra

Una serie de visitas organizadas por el Patronato de la Alhambra y distribuidas por temáticas a lo largo de varios meses propone a los visitantes del monumento otras perspectivas distintas de la ciudad palatina. En esta ocasión me decidí por la que, guiada por el profesor Antonio Malpica, nos llevaría a conocer una parte de la realidad que nos propone el estudio arqueológico de la Alhambra.

Citados a las cuatro de la tarde con una temperatura bastante elevada, comenzamos la visita en la zona del museo, concretamente en una de las salas del mismo (sala II) ya que se han dejado visibles los restos de la excavación arqueológica llevada a cabo en las labores de acondicionamiento de esta zona del Palacio de Carlos V. En este caso lo que nos indica el señor Malpica son diversos aspectos destacables, como por ejemplo la poca profundidad que tienen estos restos en este punto, no siendo así en otras zonas del palacio como la que linda con Comares, donde a la misma o incluso mayor profundidad no se encuentran restos anteriores, lo cual es indicativo de la pendiente de la colina bajo las construcciones.

Restos de la Acequia Real en el Museo de la Alhambra


La arqueología sin duda aporta datos objetivos que permiten refutar algunas hipótesis planteadas por historiadores, o puede que haga todo lo contrario. En este caso indicaría que la construcción del palacio supuso la destrucción de viviendas que se ubicarían en las zonas limítrofes con la calle real alta, y prueba de ello es el acceso a una vivienda que se observa en esta pequeña ventana al pasado. Como nos indicaba de forma razonada el profesor Malpica, la acequia real supuso un eje vertebrador sobre el que Muhammad III diseñó la traza urbanística de la medina, y como tal se establece una calle principal en torno a la cual se ubicarían los diferentes servicios y viviendas. Por tanto, tiene sentido plantear que toda esta zona tendría diversas viviendas en la línea marcada por la calle real, de forma similar a lo que ocurre en la actualidad.

El camino que seguía la acequia en esta parte de la medina se trazaría desde la puerta del Parador de San Francisco, bajando por la calle y lindando con la actual iglesia de Santa María de la Alhambra, que sería en su día mezquita alhambreña, para desde aquí enlazar con la Puerta del Vino, justo por la esquina SO del palacio de Carlos V en la que observamos los restos arqueológicos. Si observamos las cotas de altura en un mapa topográfico podremos darnos cuenta que el trazado descrito sigue las líneas de mayor altitud de la colina, para de esta forma repartir el agua más fácilmente a cotas más bajas a uno y otro lado (norte-sur).

Restos del Palacio de Abencerrajes. Al fondo, entrada a la Torre de Abencerrajes


Continuó la visita en la zona conocida como Palacio de los Abencerrajes, ubicada entre al camino que recorren todos los turistas desde la entrada principal del monumento y la muralla meridional. Siempre había tenido curiosidad por conocer este espacio que aparece únicamente con restos arqueológicos, y que por esta razón ha quedado relegado a un segundo plano en la visita turística casi ocultando esta realidad. En esta ocasión el profesor Malpica nos explica la organización de las viviendas que hay cercanas a la Puerta de los Siete Suelos, y con sus explicaciones podemos casi visualizar en nuestra imaginación los muros, columnas y arcos que las conformarían.

Siguiendo el Paseo de Ronda pegados a la muralla llegamos a las ruinas de lo que fue en su día Palacio de los Banu Sarray, familia de la aristocracia nazarí muy ligados al poder hasta el punto de poder realizar una estructura palatina como la que aquí se intuye. Partiendo de la Torre, zona principal ubicada en la línea de muralla, continuaría hacia el norte siguiendo la estructura de patio - alberca - patio similar a Comares, aunque con otra disposición por la ubicación de la torre. Al este estarían los baños, además de otras viviendas añadidas al palacio posteriormente. Resulta curioso que el palacio ocuparía diferentes espacios incluyendo los que se observan en la misma entrada del Parador. Serían en este caso organizados en forma de paratas para salvar el desnivel, aunque la existencia de la tapia moderna junto a la calle dificulta enormemente la comprensión espacial descrita.

Restos de viviendas anexionadas al Palacio de Abencerrajes

En la última parte de la visita nos desplazamos hasta las huertas del Generalife, donde nos exponen los trabajos arqueológicos que se han estado realizando junto al muro de tapial ubicado muy cerca de la zona del Teatro. De las explicaciones se desprende el gran interés que tenía el Poder nazarí de realizar la explotación agrícola de toda esta zona. Pudimos comprobarlo además con mayor claridad en el Albercón de las Damas, ubicado en la zona más alta, cuya infraestructura es una obra de ingeniería hidráulica. Según nos explicó Antonio Malpica, el agua de la acequia real en un principio se ubicaba en una cota inferior a esta alberca, razón por la cual se realizó un pozo de varios metros de profundidad del cual se extraía el agua para poder llenar el estanque mediante una noria con tracción animal. El agua se derivaría por un canal cuya entrada se puede observar desde el Paseo de las Adelfas, y recorre casi veinte metros hasta llegar a la zona de extracción junto al albercón.

Vista del Albercón de las Damas. Se observa el hueco donde estaría la noria
y pequeño canal de carga directo para la carga de la alberca

Otro ejemplo de lo que la arqueología puede aportar, pues transforma por completo las teorías iniciales del origen, datación y utilidad de esta instalación. Se hace necesario un apoyo explícito para que se sigan realizando trabajos arqueológicos que mediante la aportación de datos objetivos permitan conocer mejor nuestro pasado, complementando lo que se desprenda de la historiografía.

Por aquí os dejo el mapa con los puntos exactos referidos en la descripción:


Ver Puntos Visita Arqueológica Alhambra en un mapa más grande

Seguimos caminando...

4 comentarios:

Eloy Morales M dijo...

Interesante entrada que me ha ensañado cosas nuevas. Saludos.

Alberto Donaire dijo...

Gracias Eloy.

Un saludo

Antonio Malpica Cuello dijo...

El calor por poco nos mata, Alberto. Gracias.

Alberto Donaire dijo...

Buenas, Antonio.

Un placer verte por aquí. Fue una tarde complicada en la temperatura, pero muy provechosa en lo que a lo que pude aprender de tus explicaciones.

Espero que se repita otra parecida lo antes posible.

Un saludo y gracias a ti por divulgar tu vasto conocimiento

Publicar un comentario