domingo, 24 de junio de 2012

Ruta de Senderismo: Laguillo Misterioso - Laguna Carnero (Sierra Nevada)

Salir un domingo a pasear por la ciudad de Granada es uno de los mayores placeres que podemos disfrutar, sobre todo en la primera hora cuando el sol aún no llega más que a rozar la Fuente de las Batallas, y un frescor primaveral nos acompaña en el agradable caminar.

Pero estoy descubriendo que a muy poca distancia existe otro universo de sensaciones, que pone los sentidos al límite por la necesidad de captar por cada uno de ellos los inmensos detalles de una belleza natural hasta el punto de abrumar. Me refiero, sin duda alguna a los parajes que podemos encontrar en Sierra Nevada.

Se observan las cascadas del agua que baja de la montaña

En esta ocasión y aprovechando que las fechas son propicias, conducimos nuestros pasos a las zonas en las que el deshielo provoca infinidad de conducciones de agua, que conforman algo similar a un sistema circulatorio que estaría diseñado para llevar el agua hacia donde es más necesaria. En la zona de la cabecera del río Dílar se observa y se escucha cómo infinitos arroyuelos van uniéndose unos con otros hasta llegar al final del valle, en un viaje del agua que terminará muy lejos, allá en Sanlúcar de Barrameda después de recorrer las vegas más importantes de toda Andalucía.

Resulta cuanto menos llamativo que a pesar de no existir ya casi ningún nevero, el agua surge del interior de la montaña. En el camino se observan pequeños manantiales en torno a los cuales se acumulan unas zonas de verdes y suaves borreguiles, que junto al rugir del agua siempre presente, invitan a la relajación y al silencio.

Arroyos con "playas" de innumerables flores


En diferentes perspectivas se observan chorreras de agua que parecen llantos de la montaña, pero sin duda de alegría de poder dar un año más paso a la vida, en un ciclo virtuoso que espero nunca termine. Voy caminando y no sé exactamente dónde mirar, pues si miro al suelo me quedo ensimismado con el color tan maravilloso de flores como la genciana azul, propia de estos lugares y de estas fechas. Sería incapaz de lograr un azul tan bello, pero tras dar otro paso veo innumerables puntos amarillos en un campo de un verde que ningún artista sería capaz de plasmar en lienzo. Llego a la conclusión de que son estos y no otros los lugares en los que se deberían estudiar las bases teóricas del color, pues la Naturaleza ofrece sin duda alguna la verdadera paleta para construir la hermosura.

Pero eso no es todo, pues después de varias horas de camino llegamos a un lugar que me causa una especial sensación. Después lo he comparado con la que tuve ocasión de sentir cuando tras recorrer la "Via delle Muratte" de Roma apareció de repente ante mi la Fontana di Trevi, de repente y sin esperarlo una espectacular sorpresa que me cautivó. Pues algo similar me ocurrió al llegar a la zona conocida y bien bautizada como "Laguillo Misterioso", pues se encuentra rodeado de rocas y no consigues verlo hasta que, de repente, aparece ante ti como si fuese producto de algún tipo de sortilegio.

Supe en ese momento que no sería capaz de describir con palabras los colores, el sonido, la paz que se puede sentir en un lugar como este, así que decidí grabar un pequeño vídeo que os pongo aquí para que podáis disfrutarlo en la distancia. Faltan en la grabación elementos que sólo se pueden sentir si se visita el lugar, observando y escuchando, sin tener la valentía de hablar para no interrumpir la serenidad del lugar, y de esta forma lo abandonamos al poco tiempo para alejarnos sin hacer mucho ruido, con cuidado.


Nuestro caminar continúa en subida hacia la zona conocida como "Laguna Carnero" donde encontraremos un grupo de vacas y ternerillos pastando en tan privilegiado lugar. Es curioso cómo te miran estos animales cuando te ven caminando y sudando por estos lugares, pues parece que te invitan a desaparecer cuanto antes del lugar para no interrumpir su tranquila ingesta de alimento. Se añade aquí un nuevo sonido, el de un cencerro que una vaca mueve sin pausa en el movimiento que realiza para comer el verde pasto.



Son estos pequeños descubrimientos los que me impulsan a recorrer los infinitos lugares de este magnífico paraje que conocemos como Sierra Nevada. Como siempre os invito a conocerlos personalmente y vivir la experiencia directamente, siempre manteniendo la regla fundamental: el respeto absoluto a la Naturaleza. 

Por aquí os dejo unas cuantas imágenes que pude realizar, junto con la ruta trazada con GPS, para que podáis realizarla. Tened en cuenta que es una ruta con alguna dificultad, que sumado a la duranción y longitud de la misma hacen necesaria una buena forma física para realizarla.




Seguimos caminando...

lunes, 28 de mayo de 2012

Ruta de Senderismo: Jérez del Marquesado - Postero Alto

Hace mucho tiempo que tenía la intención de venir por esta zona del Zenete, para disfrutar de una zona de gran atractivo natural, con paisajes que tienen fama por su belleza. Para llegar al pueblo escogido para la salida, Jérez del Marquesado, es preciso pasar por el centro de Guadix, y puedes disfrutar de la vista de su catedral cuyo detalle dejaré para próximas entradas.

Siguiendo el camino de la antigua carretera de Almería se ha de tomar un desvío hacia la derecha unos pocos kilómetros después de la salida de Guadix. Este trazado nos conducirá directamente al pueblo Jérez del Marquesado, que forma parte de la mancomunidad de municipios del Zenete. Esta denominación ya nos refiere a tiempos lejanos en los que las tierras que visualizamos estarían bajo dominio islámico, probablemente con pequeñas poblaciones (alquerías) dedicadas a la agricultura y ganadería. Aunque se han encontrado restos arqueológicos de mayor antigüedad, lo que es bastante razonable dada la riqueza en minera de todo este área.

Arboleda en el barranco de Alcázar


Precisamente la extracción de metales como hierro y cobre ha sido una de las actividades económicas más importantes para estas poblaciones en los últimos tiempos, venida a menos desde la mitad del pasado siglo. Son famosas sin duda las minas de Alquife de las que se ha extraído hierro, y por cuya explotación se ha interesado recientemente una empresa holandesa y que espero llegue a buen término por el consecuente beneficio económico de toda esta comarca.

Tendremos que atravesar también el pueblo de Jérez hasta llegar a una bifurcación del camino, que será nuestro punto de partida en la ruta de hoy. El camino de la derecha se convierte en una pista de tierra por la que se puede llegar a la zona de recreo de 'La Tizná', pero nuestros pasos se dirigen por la senda izquierda, por la que pronto llegaremos a visualizar el Barranco de Alcázar que tiene gran diversidad de especies arbóreas como castaños de gran porte, olmos, chopos y pinar de repoblación.

Justo delante nos encontramos unas instalaciones abandonadas, que se corresponden con antiguas centrales eléctricas que utilizaban las caídas artificiales del agua para la generación de energía que sería usada en las cercanas minas de Alquife. Para ello se trazaron en el siglo pasado una serie de acequias que tomaban agua de las zonas altas, provenientes de Sierra Nevada, y cuyos cauces terminaban en estas instalaciones. En la zona alta se ubicaba una pequeña presa de captación del agua y controlaba la caída del agua barranco abajo mediante una canalización. En la parte baja del barranco se ubicarían las turbinas generadoras y la vuelta del agua a su cauce inicial. Como se puede observar es una gran obra de ingeniería hidráulica para dar solución a las necesidades energéticas de una forma bastante limpia desde el punto de vista medioambiental.

Casillas de Morales: control del agua y caída a la izquierda hacia el barranco

Seguimos el trazado de lo que fuera en su día un paso principal de ganado hasta la zona de Trevélez, denominada cañada real de Trevélez por la que transitaban los rebaños en busca de diferentes zonas de pasto. Iremos en este caso por una loma que a ambos lados tiene el cauce de ríos, el Alhorí a la derecha y el Alcázar a la izquierda, según el sentido de subida.

Llegaremos tras unas dos horas de caminar al refugio del Postero Alto, con unas vistas magníficas del Picón de Jérez y toda esta zona de Sierra Nevada, en la que ya quedan pocos neveros que generan diversas zonas de cascadas de agua que terminarán confluyendo en los ríos mencionados. A nuestro alrededor se divisa sobre todo bosque de pinar, con algunas zonas de preocupante color marrón.

Picón de Jérez al fondo y pinar en primer plano

El punto de retorno será el cruce con el sendero Sulayr, para descender rodeando el albergue y siguiendo la senda de una canalización artificial buscando la zona recreativa de la Tizná. En ella encontraremos otra de las centrales eléctricas cuya estructura y finalidad son idénticas a las expresadas anteriormente. Se ubican en esta confluencia de arroyos diversas mesas y zonas de barbacoa que sirven para que los vecinos de la comarca disfruten de este bello entorno.

Tomaremos en punto la pista que viene desde Jérez para enlazar con la trazada de la cañada por la que ascendimos, y descender desde ahí al punto de inicio. Unos veinte kilómetros de recorrido que pueden realizarse con tranquilidad en una mañana completa.

Para terminar la jornada es ya tradicional tomar unas cervezas en alguno de los mesones o bares del lugar en el que se ubica la ruta. En este caso será el hotel Picón de Sierra Nevada, en el que nos atiende amablemente Julio, su dueño, que nos ofrece el refrigerio merecido, acompañado de ricos manjares, destacando unos filetes de buey de crianza que recomiendo probar a todo lector interesado en este tipo de carne.

Zona de La Tizná


Comentamos en la comida la belleza del paisaje que observamos desde la terraza del hotel, que sin duda debería generar una actividad turística de primer orden en este municipio. Espero que con el tiempo se desarrolle y sea aliciente para que sean muchos los visitantes que puedan disfrutar de este lugar. Queda por nuestra parte la promesa de volver para afrontar la subida al Picón de Jérez.

Os dejo por aquí la ruta trazada con GPS y una galería con imágenes de la jornada:








Seguimos caminando...

sábado, 28 de abril de 2012

Ruta de Senderismo: Vereda de la Estrella - Cortijo del Hornillo

Aprovechando que las temperaturas se van moderando en la primavera volvemos a caminar por la floreciente naturaleza de Sierra Nevada. Ha sido un invierno bastante seco, aunque las lluvias de inicios del mes de abril han recuperado el verdor de esta zona de la montaña.

Comienza la ruta en la confluencia del río Genil con el arroyo (río) San Juan, donde podremos llegar en coche siguiendo la pequeña carretera que viene de Güejar Sierra. Un pueblo que ya por su nombre puede deducirse su origen en tiempos de dominación musulmana, ya que provendría del árabe Qaryat Walyar , que denominaría esta zona ocupada por una alquería o zona dedicada al cultivo intensivo.

Vista de robles melojos con algún pino en la zona central


Se aprovecha el camino que va paralelo al río Genil, una vez llegados al Charcón, que otrora fuese el trazado del tranvía de la Sierra, tan mitificado en estos tiempos como despreciado en su día por las autoridades. Atravesando varios de sus túneles se llega a su término justo en la confluencia de los dos ríos antes mencionados, y es donde da comienzo la conocida Vereda de la Estrella. Debe su nombre a que fue enlace directo con las diversas minas que hay en su trazado, una de ellas la Mina de la Estrella, de donde se extraía  el hierro y plomo tan necesarios a finales del siglo XIX para la revolución industrial.

Por esta razón se tiene un sendero tan amplio en una zona tan escarpada como esta, el cual es aprovechado cada domingo por multitud de personas que disfrutan de un entorno único, sonidos relajantes del discurrir del agua, y demás atractivos de Sierra Nevada.

Cortijo del Hornillo con el pico de la Alcazaba de fondo


En esta ruta se abandona la Vereda al poco de inciarla, buscando una subida que conduce por una vereda más estrecha a las casas de la Hortichuela, donde se están realizando actualmente trabajos de adecuación y recuperación de cultivos tradicionales de mediados del siglo pasado. Se recuerda de esta forma la ocupación que tuvo esta zona durante muchos años para su aprovechamiento agrícola, con diferentes cultivos. De este origen serán las diferentes acequias que cruzaremos en la ruta y que provienen desde muy lejano, siendo un legado importante que también se quiere recuperar.



Llegamos a la zona en la que se encontraban las minas de Serpentina, en pleno barranco del San Juan, mineral cuyo color verde fue muy atractivo desde antiguo y utilizado para adorno de multitud de monumentos no sólo de Granada (Palacio Carlos V, Iglesia de las Angustias, Monasterio Cartuja) sino en otros puntos de la geografía española (Monasterio del Escorial, Madrid). Ahora están abandonadas y cerradas, aunque aún destacan muchos minerales de color verde por el suelo.


Continuamos por el sendero, ahora pista forestal durante un tramo muy corto, pues a la derecha se abre una pequeña vereda, cuya pendiente será más intensa que la que hasta ahora hemos tenido. Nos llevará directamente hasta una amplia zona conocida como Cortijo del Hoyo, uno de los muchos que aquí se podían encontrar a mediados del siglo pasado, como antes comentaba. Siguiendo el sendero, ahora con una pendiente menos pronunciada, llegaremos a un lugar único por sus vistas, acompañados por los característicos robles melojos que ahora se están recuperando y que crecen a su ritmo, pausado pero continuo, aportando un aspecto diferente a otras zonas de la Sierra ocupadas fundamentalmente por pinares.

En un momento dado, se abrirán entre las ramas de los robles las vistas imponentes de las caras norte de los picos más elevados del macizo alpino. Justo donde ya se observa el Cortijo del Hornillo, se visualiza una panorámica que permite observar desde el Cerro del Mojón Alto hasta la Alcazaba y Mulhacén, además de los valles de los ríos Valdeinfierno y Valdecasillas. En esta época aún se conserva mucha de la nieve caída durante las últimas semanas, por lo que el contraste de colores es único.



Observamos que lo que fueran las instalaciones del Cortijo se han adaptado perfectamente como refugio, y volvemos sobre nuestros pasos para comenzar la bajada, que realizaremos por la zona de Cabañas Viejas, también adaptado como refugio, para por una vereda de gran pendiente descender hasta encontrar de nuevo la Vereda de la Estrella. Nos conducirá directamente al punto del que partimos.

Algunos caballos descansando en la zona de Cabañas Viejas

Es una zona que permite realizar mútiples paseos, resultando cada uno ellos diferente al anterior. Así que os invito a disfrutar de la naturaleza, siempre desde la perspectiva del respeto absoluto y manteniendo un especial cuidado de esta zona, sin dejar ningún resto tras nuestro paso.

Por aquí os dejo el detalle de la ruta trazada en GPS, por si queréis descargarla y realizarla con total tranquilidad.



Seguimos caminando...

domingo, 15 de enero de 2012

Ruta Senderismo: Alfaguara - Cueva del Agua

En estas mañanas de invierno con temperaturas casi primaverales que hemos tenido, hemos aprovechado para andar por el Parque Natural Sierra de Huétor, en la zona conocida como Alfaguara. Para llegar es bastante sencillo, ya que tan sólo hay que llegar al pueblo de Alfacar, por la autovía A-92. Seguir las indicaciones para llegar a la zona de recreo de la Alfaguara, por una sinuosa carretera pero con el asfalto en buen estado.


Precisamente de la zona de recreo partirá esta ruta, por un sendero rodeado de pinares, característicos en esta zona del parque natural. Siguiendo la pista forestal vamos disfrutando de unas vistas magníficas del valle del río Darro, y vislumbramos las caras norte de los picos más imponentes de Sierra Nevada. Esta es la zona en la que nace precisamente el río Darro, tan importante para la historia de la ciudad de Granada.

El término Alfaguara procede del árabe al-fawwara, que podemos traducir como surtidor o manantial. Podemos imaginar lo que supuso para aquéllos musulmanes acostumbrados a tierras desérticas y áridas encontrarse con una zona como esta, en la que el agua es protagonista en muchos puntos de la sierra.

Vista de las caras norte de los picos de Sierra Nevada

No en vano existe en el subsuelo uno de los acuíferos más grandes de toda la Sierra de Huétor, del cual surgen las aguas de Fuente Grande (o de las Lágrimas) y las de Fuente de la Teja, nacimiento del río Darro. Dos puntos cruciales en la vertebración urbanística de Granada. La primera será la que surta de agua al Albayzín desde el siglo XI a través de la acequia de Aynadamar. El segundo será el que aporte el agua necesaria a la Alhambra a través de las acequias construidas en la zona de Jesús del Valle, además de ser el auténtico protagonista de la estructuración urbanística de los siglos posteriores (XII al XVI).

Unimos por tanto en este paseo por la naturaleza la importancia histórica del lugar en el que nos encontramos. Pero seguimos nuestro caminar hasta llegar a una zona conocida como Cerro del Maúllo, en la que descubriremos unos restos de las trincheras construídas durante la Guerra Civil española (1936-39), un auténtico laberinto con muros de piedra con vistas a los diferentes puntos cardinales, controlando cualquier posible entrada del enemigo. Desde el punto de vista histórico, son restos importantes de una época reciente de la historia de España, pero desde el punto de vista humano despiertan un sentimiento de profunda tristeza, acompañado de momentos de reflexión.

Ejemplar de Pinsapo

Volvemos sobre nuestros pasos para tomar de nuevo la pista forestal hasta llegar a un punto en el que una vereda nos conduce a uno de los puntos más bonitos de la travesía, pues aquí se mantiene un pequeño bosque de pinsapos, en el Barranco de la Umbría, que como indica una pequeña señal informativa, se trata de una "arboleda singular", por ser muy rara en este clima mediterráneo. Impresionan algunos de ellos por su altura, y sobre todo por la forma cónica casi perfecta de su copa.

Continuamos subiendo por esta vereda, hasta llegar al punto más elevado, en el que dejamos la Cruz de Víznar a nuestra izquierda para continuar por el camino que nos conducirá a la Cueva del Agua. En este trayecto se pueden disfrutar unas vistas impresionantes de toda Sierra Nevada, en múltiples miradores naturales. Sin duda merece la pena estar un buen rato sentado y disfrutar de tanta belleza natural.

Cueva del Agua

Desde la Cueva del Agua, que se encuentra vallada como consecuencia de otros tiempos en los que el hombre hizo actos más que vandálicos en su interior, proseguimos por el camino que nos conducirá definitivamente al lugar de partida. Una ruta de dificultad baja, pues no hay grandes desniveles y el piso está bastante bien, por lo que os invito desde aquí a pasar un buen rato en uno de vuestros días de asueto. Os aseguro que os gustará.


Algunas trincheras con el Valle del Darro al fondo


Por aquí os dejo la ruta, que os podréis descargar para poder realizarla con un GPS o vuestro smartphone:

jueves, 17 de noviembre de 2011

Ruta Senderismo: Cortijo del Camarate

Un magnífico domingo de otoño, uno de noviembre que aún nos permite disfrutar en Sierra Nevada de un tiempo asequible para caminar y disfrutar de la naturaleza. En esta ocasión pusimos rumbo a una de las zonas que en esta época tienen un atractivo singular, pues se concentra en esta zona cercana a Lugros uno de los tesoros naturales más imponentes de Sierra Nevada.

Contraste de colores al comenzar el camino

Llegar es muy sencillo, pues estamos a una distancia de no más de una hora de la capital, tomando la A92 en dirección a Guadix, saliendo por la salida de Purullena. Una vez en este pueblo, tenemos que desviarnos por la salida de Marchal y seguir esta dirección y siguiendo la carretera dejamos al lado los pueblos de Beas de Guadix y Polícar. Poco antes de llegar a Lugros nos tenemos que desviar a la derecha (punto en Google Maps) por una pista de tierra.

A partir de aquí podemos continuar hasta la entrada de lo que hace tiempo era una finca privada para crianza de toros bravos, pero que ahora se ha integrado en el Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada. Si dejamos el coche en esta zona, podemos comenzar una ruta que en nuestro caso fue de cuatro horas y media y 18 kilómetros de distancia, aproximadamente.

Gran cantidad de especies se observan en todas las zonas de monte

En primer lugar nos adentramos en un valle escuchando el rugir del río Alhama, hasta el que descendemos. Mientras tanto podemos ir observando el contraste del amarillo de los álamos con el verde persistente de las numerosas encinas, espectáculo de colores que disfrutaremos en toda la travesía.

Proseguimos por la denominada Cañada Real de los Potros en una ascensión que aunque no exigente, sí será constante durante las siguientes horas. Llegaremos a una cancela en cuya entrada existe una indicación de que nos encontramos en el Horcajo del Camarate. Pasada la cancela, se observa una zona con cercado y corral en el que nos observaba el ganado con displicencia. El bosque de encinas es bastante impresionante, y al fondo y arriba se observa un magnífico robledal, al cual llegaremos poco a poco.


El camino está bastante cuidado, con la rodada hecha con piedras, y sin ningún bache apreciable. Por tanto permite la observación del entorno sin preocupación de un traspiés. Algún que otro toro nos saluda por el camino, comiendo y con tranquilidad. Proseguimos hasta llegar a una zona en la que se nos presenta una dehesa en la que podemos encontrar el Cortijo del Camarate. Varios rebaños vacunos y bovinos disfrutan de los pastos con sosiego, y lo único que se oye de vez en cuando es el silbido del pastor.

Al sur se observan el Barranco Chapitel, el Barranco de las Chorreras y el Barranco del Espino, que surten de agua al río Alhama. En este tiempo la nieve se atisba a lo que pueden ser unos 2.000 m de altitud, por lo que si continuamos por el mismo camino llegaremos a enlazar con el Sulayr acompañados de manto blanco.


Cortijo del Camarate

Lo dejaremos para otra ocasión, pues ahora toca volver por donde vinimos, a disfrutar del robledal y encinar, y de otra gran cantidad de especies: cerezos silvestres, mostajos, majuelos imponentes, etc. Un paraíso natural que no os podéis perder, siendo aconsejable este tiempo por la belleza de tonalidades de color en los diferentes "otoños" de las hojas.

Panorámica en la Dehesa Camarate


Os dejo el enlace a la ruta para que podáis descargarla. Espero que lo tengáis a bien.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ruta Senderismo: Hoya de la Mora - Veleta - Lagunillos de la Virgen

Seguramente la del Veleta será una de las cumbres más conocidas por cualquier ciudadano español, pues su perfil es el que desde hace mucho tiempo está dibujado en las botellas de Agua de Lanjarón. Desde la ciudad de Granada es quizá el más destacado, y desde mi punto de vista de una gran belleza.

Era por tanto el momento de visitarlo, de subir a la cumbre. Para ello, gracias a la dirección de Benjamín Pérez, partimos desde los aparcamientos de la Hoya de la Mora, aproximadamente a las 9 de la mañana, con 12ºC de temperatura (día 2 de Agosto). La subida es exigente desde el principio, pues llegados al Mojón del Trigo y su abandonado Observatorio, tomamos una vereda a través de los conocidos como Ventisqueros de Cauchiles.

Vista desde la carretera del Veleta.
A la derecha el Refugio de la Carihuela.

Y doy fe de que ese día había ventisca, muy molesta, y que al tenerla en contra suponía un plus de esfuerzo. En este punto, si te paras y miras hacia atrás puedes observar a lo lejos tanto Granada como Armilla, y toda la vega oeste que rodea estas ciudades. Si miras hacia arriba, puedes observar como espera la cumbre, que parece estar cerca, pero forma parte de la ilusión por llegar más que de la realidad.

Vista desde la vereda de subida de la laguna de las Yeguas

El camino que seguimos va cortando la carretera del Veleta en varios puntos. Me da por pensar en este ingenio producto de las ilusiones del Duque San Pedro de Galatino, y del conocimiento y sabiduría del ingeniero Juan José Santa Cruz. En el esfuerzo de la subida tengo momentos para meditar que los granadinos somos gente que necesita retos para avanzar, y que cualquiera que sea el desafío, somos capaces de realizarlo. En estos momentos que vivimos de crisis económica, social y política, quizá sea la oportunidad para que nos pongamos manos a la obra, y construir cuantas "carreteras al Veleta" sean necesarias para salir adelante, y además demostrar que somos capaces, sobre todo a nosotros mismos.

Vista del Veleta (derecha) y del pico de Los Machos (derecha).
Realizada desde las Posiciones del Veleta

Entre tanto, vamos realizando paradas que nos permiten contemplar espectáculos visuales únicos, naturaleza en estado puro. Y más puro es el aire que aquí se respira. Y allí arriba, sigue ahí arriba esperando a que lleguemos, la cumbre delicada y primorosa. Serán necesarias dos horas y cuarto para alcanzarla, y sentir que es un momento especial. Os invito a todos a que subáis algún día, y que cada uno analice sus propias sensaciones. Es único.

En derredor de este punto, pues si miras al este observas al majestuoso Mulhacén (qué gran sepultura para un rey), y a su vera el pico de la Alcazaba. Por el norte debajo los diferentes barrancos como el de San Juan y Guarnón. Por el sur se puede otear el pueblo alpujarreño de Capileira, y girando más al oeste, se vislumbra Salobreña, de blanco resplandor. Y en dirección de poniente, se observan en primer lugar los Borreguiles y las vertientes del Dílar y Monachil. Al fondo, pequeñita, aparece Granada, casi tienes que buscarla.

Benjamín me acompaña en la cumbre. Al fondo, pico de la Alcazaba (derecha)


Momento para descender y buscar el refugio de La Carihuela, que nos permite un momento de descanso para el merecido avituallamiento. Disfrutando eso sí de la perspectiva de la Laguna de los Vasares, y la formación del río Veleta. Descenderemos desde aquí buscando el Collado de la Carihuela en dirección a los Lagunillos de la Virgen, y tras una exigente bajada llegamos a otro punto de gran atractivo. El deshielo ha ido conformando diferentes estanques de agua, con zonas de un verde primoroso. Todavía algunos neveros sobreviven a las temperaturas estivales, y poco a poco van vertiendo su agua conformando el nacimiento del río Dílar.


Lagunillos de la Virgen

De aquí nos dirigiremos a la laguna de las Yeguas, buscando las pistas de Borreguiles y una vereda que va en dirección noroeste, y tras cinco horas de camino llegaremos al punto de partida, momento en el cual vuelvo la vista y observo que ahí sigue, elegante y graciosa, la cumbre del Veleta. Hasta otro día, Señora.

Os dejo a continuación una serie de imágenes realizadas en la ruta, que espero que os gusten:


Y para todo aquel que quiera realizar la ruta, pues el detalle del GPS que se puede descargar desde Wikiloc:

miércoles, 15 de junio de 2011

Ruta Senderismo: Albergue Universitario - Lagunillos de la Virgen

De nuevo pudimos disfrutar de ese regalo que nos proporciona la Naturaleza como es Sierra Nevada, entorno privilegiado para los que vivimos en Granada. En esta ocasión subimos hasta las zonas más elevadas para disfrutar de las últimas nieves acumuladas.

Para ello, comenzamos la ruta en el aparcamiento situado cerca del Albergue Universitario, en la zona conocida como Hoya de la Mora. Se realiza desde allí una subida en dirección al Veleta, pasando muy cerca de la estación de Borreguiles, por una pequeña vereda que permite disfrutar de unas magníficas vistas del Veleta y toda la zona del nacimiento del río Monachil.

Atravesando diversos neveros que aún conservan mucha nieve-hielo, recordamos aquellos hombres que subían no hace mucho tiempo por diversas rutas subidos en burros a buscar los trozos de hielo que permitían refrescar a los granadinos. Se conocían como los "neveros" y fueron durante varias generaciones auténticos conocedores de todas estas montañas.

Neveros que resisten los calores primaverales


Por las zonas que en invierno ocupan las pistas de esquí de la estación, vamos subiendo clavando la botas en la nieve. Sorprende que todavía en mitad del mes de Junio quede tanta nieve. Muchos son los riachuelos formados a causa del deshielo, que conforman un espectáculo audiovisual incomparable. El fluir del agua por debajo de las grandes placas de hielo sonoriza de forma peculiar nuestro caminar.

Agua deslizándose bajo el hielo-nieve

Luego de varias subidas, llegamos a la conocida Laguna de las Yeguas, que en estos momentos se encuentra completamente congelada, aunque ya se vislumbran algunos huecos que forman un espectáculo de colores azules imponente.

Laguna de las Yeguas
Curiosa la leyenda que se cuenta de esta laguna, según la cual un pastor en época de deshielo escuchó un gran estruendo cuando descansaba en el desagüe de la laguna. Aparecieron entonces dos personas, vestidas con prendas orientales que lanzaron varias veces una red a la laguna, y sacaron hasta tres yeguas de diferentes colores: blanca, azul y negra. Parece ser que buscaban una roja que les haría invencibles, pero que no consiguieron sacar. Estos personajes desaparecieron de una forma tan misteriosa como habían llegado, y las yeguas volvían a introducirse en el interior de la laguna. Todo indica que este suceso ocurre cada año en el deshielo de la laguna. Estamos por tanto en tiempo de que a algún senderista o montañero se le aparezcan.

Dejando atrás la laguna, subimos una última cuesta que nos conduce al destino buscado, en este caso los Lagunillos de la Virgen, completamente nevados. Se está iniciando el deshielo por aquí también, en la zona en la que tiene su nacimiento el río Dílar.

La vuelta la realizamos casi por el mismo camino. Para todo aquel que quiera realizar esta ruta, os dejo como siempre un pequeño mapa y enlace a la página de Wikiloc en la que podéis ver todos los detalles (distancia, perfil de altitud, etc.).




Además, para animaros a que conozcáis estos tesoros naturales, os dejo una galería de las fotos que son un pequeño ejemplo de lo que se puede disfrutar en los montes del Sulayr.

jueves, 26 de mayo de 2011

De senderismo por Granada (2ª Ruta: Diechar - Convento San Jerónimo)

Nueva aventura por el parque natural de Sierra Nevada. En este caso, nos fuimos a la zona del valle del río Monachil, llegando hasta la zona conocida como El Purche. Magnífco día para caminar, y seguir una ruta que me he pedido a mi guía Benjamín que realice él mismo la descripción.

Es un auténtico placer contar con sus palabras, que desprenden espíritu de montañero y amante de la naturaleza.


Iniciamos nuestro recorrido en la carretera que une Monachil con “El Purche” una vez pasado el camping en el llamado Collado del Muerto desde donde parte una pista forestal en dirección a la central eléctrica de Diéchar y el “Camino de San Jerónimo”.

Prados que observamos en la salida

Inmediatamente empezamos a bajar camino del valle del Monachil rodeados de pastos donde suele haber ganado vacuno, frente a nosotros nos acompañan el Cerro de los Poyos de Monachil, el Pico del Tesoro y el Cerro del Mirador.

Tras una hora de camino nos encontramos con la central eléctrica de Diéchar y una perspectiva del río con varias cascadas, poco después alcanzamos el punto donde enlazamos con un tramo del gran recorrido 240 más conocido como Sendero Sulayr, estamos a pie de río después de haber descendido un buen desnivel, a pocos metro tenemos a nuestra derecha una generosa fuente en el lugar donde se sitúa la toma del canal que alimenta la central eléctrica.
Central eléctrica de Diéchar


Iniciamos el ascenso hacia el “Camino de San Jerónimo” y en una amplia curva tenemos un buen  mirador sobre el valle del río Monachil que abarca desde el Veleta hasta Los Cahorros con la silueta de la parte alta del Trevenque frente a nosotros tras el collado de Matas Verdes.


Desde aquí se puede apreciar las dos clases de formaciones rocosas de nuestra sierra, de una parte la zona de las cumbres con rocas metamórficas y de otra la zona calizo-dolomítica muy escasa de vegetación y con aspecto blanquecino.

Seguimos subiendo para desviarnos a la derecha en el próximo cruce en dirección al monasterio de San Jerónimo, situado en un saliente con unas amplias vistas sobre el valle, retrocedemos para seguir nuestro camino fijándonos en que todo el camino está orlado de grande olmos que contrastan con el pinar de repoblación que estamos atravesando.

Imagen del monasterio de San Jerónimo (Adoratrices)


Nuestro siguiente hito es el Collado de las Víboras donde la pista se cruza con el Camino de los Neveros el cual tomaremos para empezar a bajar por Cuesta Bermeja, resulta curioso imaginar que por la vereda pedregosa que estamos recorriendo han bajado innumerables veces los neveros, de noche para evitar las altas temperaturas, con su refrescante carga usada incluso como remedio terapéutico, este oficio se remonta a 1526 y desapareció con la apertura de la primera fábrica de hielo granadina.

Camino de los Neveros


 El descenso se hace ameno por las amplias y despejadas vistas del valle por el cual iniciamos nuestro recorrido llegando finalmente de nuevo al Collado del Muerto tras cuatro horas de entretenida caminata en buena compañía.

Os dejo a continuación un pequeño mapa con la ruta. Si pincháis en él, podréis ver los detalles más importantes de la ruta.




Para que podáis disfrutar de alguna imagen más, os dejo la galería a continuación. Ya sabéis, además, que está invitado/a cualquiera que lea este blog. Solicitadlo a través de un comentario a cualquier entrada. Casi todos los domingos, ¡pa la Sierra!

martes, 17 de mayo de 2011

De senderismo por Granada (1ª Ruta: Poyos de Monachil)

Pasear por las calles de esta maravillosa ciudad depara una gran cantidad de sorpresas y detalles que la hacen única. Pero si desde cualquier punto alzamos la vista, vemos otro tesoro: un paisaje natural único en sus sierras, que rodean la urbe cual murallas protectoras.

Como parte de la actividad que desarrollo en el blog en lo que a divulgación de lo granadino se refiere, realizaré durante los próximos meses diferentes rutas por los recursos naturales que nos proporciona la provincia de Granada. Con la ayuda de un compañero (Benjamín Pérez) conocedor de muchos itinerarios naturales y que tiene el senderismo como afición.

Vista de la Boca de la Pescá


El pasado domingo comenzamos este proyecto con una ruta en la zona de la Fuente del Hervidero, y tomando este punto como inicio, la caminata bordea el arroyo de Huenes llegando al conocido como puente de los Siete Ojos. A partir de ahí, por una pequeña vereda y dejando el camino forestal, se inicia la subida a Cerro de Huenes con un paisaje magnífico formado principalmente por pinares. La subida es bastante exigente.

Puente de los Siete Ojos


Desde la cumbre del cerro, bajaremos por otro camino forestal hasta llegar a los Poyos de Monachil cambiando totalmente el paisaje, pues el terreno es mucho más arenoso y casi sin vegetación. Las pendientes son menos pronunciadas que en el anterior cerro, pero al final sí es necesario un pequeño esfuerzo para llegar a la caseta de control forestal, en la cumbre, desde la cual las vistas son maravillosas: por un lado el valle del río Monachil, por el otro la ciudad de Granada al fondo y los pueblos de alrededor. Espectacular.

Paisaje desde la cumbre


De vuelta por el mismo camino, se toma la dirección a La Cortijuela, tomando como referencia el Trevenque, el cual se irá bordeando hasta llegar al final de la ruta. Una paleta de colores y tonalidades verdes diferentes se observan en el Jardín Botánico, que merece una visita en los días en los que se permite el acceso.

Como disponíamos de GPS y podíamos almacenar la ruta, he subido a Wikiloc (web para almacenamiento de rutas), y podéis visualizar tanto el perfil como los puntos exactos para seguirla. Por tanto, a continuación os muestro un pequeño mapa con la ruta:


En este enlace podéis visualizar todos los detalles de la ruta: Ruta en Wikiloc

A continuación os dejo una galería con algunas de las imágenes que pude realizar con la cámara, aunque os he de indicar que se alejan de la realidad, pues son diferentes las sensaciones vividas en el entorno natural.


Continuaremos recorriendo estos parajes tan fascinantes. Invito además a que todo aquel que así lo desee, se apunte para acompañarnos en futuras rutas, o a descargar las rutas que vayamos subiendo y, con la ayuda del GPS, poder realizarlas sin problema.