domingo, 26 de mayo de 2013

Nueva quedada "twittera" en la Alhambra

El año pasado y con motivo del día de los museos, fuimos convocados por el Patronato de la Alhambra diferentes twitteros para visitar, disfrutar y divulgar las maravillas expuestas en el museo del monumento más visitado de España. Os lo contaba aquí.

El día 22 de mayo de este año nos reunimos de nuevo en la puerta del Palacio de Carlos V, con gran éxito de convocatoria. En esta ocasión era doble el motivo, ya que por un lado nos mostraron el recién restaurado Patio de los Leones, y por otro nos hicieron disfrutar de una magnífica visita al Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta.

Algunos de los participantes en la quedada "tuitera"

Comenzó la visita puntualmente a las siete de la tarde, con un nutrido grupo de personas con sus móviles preparados para tuitear todo lo que iba a suceder. Nos acompañaba como cicerone Francisco Lamolda, arquitecto y jefe del servicio de conservación de la Alhambra, por lo que no podía haber nadie mejor para explicarnos los pormenores del trabajo realizado en un sitio tan singular y emblemático. 

La primera sorpresa que me llevé fue que accedimos al Palacio de los Leones a través de la puerta original, es decir, la que está ubicada en la Calle Real Baja, al lado de la esquina nordeste del palacio de Carlos V. Emocionante, pues atravesamos el zaguán por el que hace más de seis siglos accedían los pobladores de tan magníficos lugares. No es demasiado conocida esta puerta, y sorprende su sencillez exterior si la comparamos con los innumerables detalles que adornan el palacio al que da acceso. Como en muchas viviendas de la época, atravesado el umbral debemos hacer un giro hacia la izquierda para poder entrar al patio por la esquina suroeste, es decir, que desde la puerta no se ve nada del interior del palacio.

Puerta original del Palacio de los Leones


En lo que respecta al Patio de los Leones, la imagen siempre impresiona al espectador, pues hay pocos lugares en el mundo que representen tantas cosas en tan poco espacio y que atesoren tanto misterio resultante de su extensa historia. Pero recordemos que el motivo esencial de la visita era mostrar el trabajo de restauración por el que ha sido distinguida por la Unión Europea con el Premio Europa Nostra 2013, en su categoría de Conservación del Patrimonio. Muchos años y muchos equipos de trabajo de personas que han trabajado bien, con gran profesionalidad y que merecen sin duda nuestro aplauso y agradecimiento, sobre todo por recuperar la belleza de tan insigne lugar. 

Lo más llamativo sin duda es la flamante y espléndida fuente, con sus vigilantes leones en los que sus fauces y garras se aprecian mejor que nunca, demostrando como nos indicaba Lamolda, que son todos diferentes entre sí, cada cual con una característica especial. Todo ello con un trabajo excelente de los maestros que los tallasen. Además, se puede observar que las vetas del mármol ayudan a trazar las formas anatómicas de los animales, que junto con la magnífica labra de la taza que sostienen, provocan mi admiración para quienes fueron capaces de diseñar y realizar tal conjunto.

Algunos detalles que yo desconocía, como las firmas que algún desaprensivo dejó en su día marcadas en el mármol de la taza, con iniciales como "NY" y alguna otra que incluye el año de su confección. Ahora se aprecian con mayor claridad cuando fijas la mirada, y que según comenta el arquitecto conservador, se han querido mantener en el trabajo de restauración pues forman parte de la memoria del lugar.

Ver el detalle de la firma con "NY" en la taza de la Fuente de los Leones


Todo el trabajo de restauración realizado ha sido propuesto además para el premio del público Europa Nostra, en el que son los propios ciudadanos quienes deciden y votan. Hoy 26 de mayo es el último día para votar, así que desde aquí os invito a hacerlo. Para ello tan sólo es necesario acceder a esta web y con vuestra dirección de correo electrónico dejar vuestro voto a la restauración de la "Fountain of Lions" 

Nos deparaba otra sorpresa la salida del recinto palaciego, ya que se realizó a través de otra puerta no habitual que es la que conduce directamente a la Rauda o "Rawda" Real, es decir a la que fuera zona de enterramiento de los sultanes nazaríes. En la puerta-torre contigua al palacio encontramos una de las cúpulas más singulares de todo el monumento, gallonada y de ladrillo con ventanas que aportan luz como linterna. Es un ejemplo de torre o qubba con función funeraria, y por tanto, serviría para mostrar el cuerpo del sultán cuando este fallecía. Nunca la había visto en persona y de nuevo me impresionó su visión.

Cúpula de la Torre de la Rauda


Pero ahí no terminaba la visita, pues nos tenían preparada una segunda parte no menos interesante. Partíamos de la Alhambra hacia uno de los cármenes más famosos de la ciudad, sobre todo porque es visible desde casi cualquier punto de la ciudad llana. Es el carmen de la Fundación Rodríguez Acosta, que siempre he escuchado en Granada como "el carmen de los Rodríguez Acosta", o el Carmen Blanco. Pero de lo que allí vimos y disfrutamos os hablaré en la siguiente entrada de este blog.

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sábado, 10 de marzo de 2012

Detalles de la Alhambra (II): Muralla de la Puerta de la Justicia

Cuando se sube a la Alhambra desde la Cuesta de Gomérez, y llegamos tras un magnífico paseo por el frondoso y tranquilo bosque del exterior de la fortaleza, accederemos a esta a través de una de las principales puertas, la Puerta de la Justicia, también denominada de la Explanada.

En esta ocasión no voy a describir esta magnífica obra realizada en tiempos del sultán Yusuf I, sino que recorreremos la sinuosa entrada, típica de esta época para lograr una mejor defensa ante cualquier ataque enemigo, para llegar a la que en la actualidad es una pequeña calle que nos permite llegar a la Puerta del Vino.



La mayoría de los visitantes realiza este camino mirando hacia la derecha, donde ya se vislumbra el majestuoso Palacio de Carlos V, y avanzan presurosos para encontrar cuanto antes los bellos palacios nazaríes. Sin embargo nosotros nos vamos a detener un momento en este foso y miraremos con atención a la izquierda, en donde encontraremos una muralla. ¿Qué podemos encontrar aquí de interés?

Pues bien, si nos fijamos en su aparejo observaremos pequeños sillares de un tono amarillento, es piedra de La Malahá, y se trata del refuerzo realizado en las murallas por los cristianos poco después de la conquista de la ciudad. Su procedencia es sin duda lo más llamativo, pues se trata de lápidas funerarias musulmanas, denominadas maqabriyas, en las que podemos encontrar inscripciones o epigrafías árabes y adornos en la zona exterior.

Detalle de una de las maqabriyas de la muralla

Fue práctica habitual en estos años el utilizar la piedra de los lugares de enterramiento musulmán para diferentes construcciones, como ya indiqué en un artículo anterior que se usó la piedra del cementerio de Puerta de Elvira para la iglesia del Monasterio de San Jerónimo, o también en la iglesia de San Cristóbal en el Albayzín. En esta ocasión, en la muralla que nos ocupa, parece que su origen sería el cementerio (o maqbara) de la Sabika.

La escala de valores que en nuestro tiempo manejamos nos hace ver como increíble este tipo de acciones, pero deben ponerse en el contexto histórico en el que estas situaciones ocurrían, una época en la que tanto los cadáveres como los lugares sagrados enemigos se trataban con poco respeto, mezclado todo ello con una profunda influencia de la religión. No tiene sentido, en mi opinión,  realizar un juicio moral acerca de lo que se está observando, siendo más oportuno realizar la reflexión que cada uno estime oportuna acerca de las acciones que el hombre es capaz de realizar, sobre todo contra su propia especie.



Un ejemplo más de que en lugares como la Alhambra cualquier rincón en el que nos fijemos tiene un pequeño secreto escondido, un elemento cargado de historia pendiente de que alguien realice su estudio y pueda ayudarnos a conocer un poco mejor lo que ocurrió.

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sábado, 17 de diciembre de 2011

Duelo de caballeros en Granada

Seguramente por el título no sea en exceso sorprendente el que en tiempos del medievo se produjesen desafíos entre caballeros por unas u otras razones. Pero me ha sorprendido mucho el que os paso a describir.

Lo primero que puede extrañar es la fecha:  10 de Agosto de 1470, por lo que Granada estaba aún bajo el dominio musulmán nazarí, siendo Muley Hacen el rey en esos momentos. Y la pregunta que surge es: ¿por qué caballeros de Castilla iban a batirse en duelo en una ciudad llena de "enemigos"? Pues realmente la historia que rodea el citado desafío es más que fascinante.

En aquel momento era rey de Castilla Enrique IV, y andaba en altercados con uno de los protagonistas que era don Alonso de Aguilar, señor de Priego y Aguilar y uno de los más afamados caballeros de la época. Por otro lado, don Diego Fernández de Córdoba, mariscal de Castilla y segundo conde de Cabra, junto a su padre se pusieron de parte del rey de Castilla, gesto que este último premió con los dominios de Bujalance (1466). De aquí parte la disputa entre ambos contendientes, pues dicha villa pertenecía a Alonso de Aguilar, y no iba a permitir que don Diego se hiciera con ella.



De tal manera, comienza un litigio que inquietaba en exceso al rey de Castilla, pues tenía diversos frentes de lucha y no debía permitir que dos de sus mejores caballeros continuasen sus disputas. Por tanto, intentó apaciguar la pelea enviando a personas de su confianza para realizar dicha misión. Sin embargo, decidió don Enrique IV conceder a don Diego la tenencia y alcaldía mayor de Alcalá la Real, junto a su fortaleza y castillo de Lombiu, que también pertenecían a don Alonso, lo que incrementó su enfado por entender que existía un favor y preferencia excesivos con su oponente.

Pasado el tiempo y en aparente calma, acude don Diego a la ciudad de Córdoba para asistir a un acto al ayuntamiento, confiado en que nada le ocurriría, y en compañía de su hermano. Aprovecha este momento don Alonso para invitarle a unas casas en las que se realizaban celebraciones, aceptando de buen grado el mariscal de Castilla, sin tener conocimiento de lo que iba a ocurrir. Cuando llega al lugar, es invitado por Alonso a unas dependencias privadas, a lo que Gonzalo accede con gratitud, pero aprovecha don Alonso para prender y detener a don Gonzalo y su hermano Sancho, y después mantenerlos presos en diversos lugares como la fortaleza de Cañete y algunas casas de Córdoba.

Gran revuelo causó esta noticia en toda Andalucía, pues eran dos de los nombres más importantes del momento. Lo que pretendía Alonso era que el mariscal de Castilla renunciase con su firma a las villas concedidas por el rey como por ejemplo Alcalá la Real, y de esta forma quedaría libre. Firmó tal acuerdo don Diego sin más remedio, gesto que le daría la libertad junto a su hermano.

Tal noticia llegaría al rey Enrique, el cual declararía nulo el acuerdo establecido, por lo que Diego no debería cumplir con lo que había firmado. Pero no sería suficiente para él, pues entendía una gran ofensa lo ocurrido, razón por la que desafía en duelo de caballeros a don Alonso. Según las leyes de caballería sería necesaria la aprobación del rey para llevarlo a cabo, de tal forma que envió a mensajeros a Madrid para solicitar de su majestad fecha y campo para luchar.

El rey Enrique recibe la solicitud pero no concede su permiso para realizar tal evento, pues indica que dada la importancia de los contendientes, sería contraproducente dada la situación de luchas en sus reinos. Causó gran enfado a don Diego la noticia, por lo que buscando guardar su honor, solicita el permiso de otro rey muy cercano: Muley Hacén. No eran extrañas las relaciones entre caballeros cristianos y reyes nazaríes, algo que puede sorprender pues eran declarados enemigos, pero que habían sido muy usuales en los siglos de disputa entre unos y otros.

Puerta de la Justicia, donde se desplegó el palenque


El rey nazarí aceptó de buen grado ofrecer un sitio para tal disputa, indicando que se encargaría de notificar a don Alonso la celebración de tal enfrentamiento. El lugar escogido como palenque sería una explanada existente entre la Puerta de la Justicia (Bib al Xarea) y el Carmen de los Mártires, hasta llegar a la entrada del Generalife. En aquellos momentos sería una gran explanada sin la arboleda actual, y que era utilizada para diferentes eventos militares y desfiles por el rey que residía en los palacios de la Alhambra.

La fecha declarada sería el 10 de Agosto de 1470. Convocados ambos caballeros para tal fecha, llegaría en los primeros días de agosto don Diego Fernández de Córdoba, que sería alojado en los palacios de don Nuño o de los Ansares, ubicados en la Vega de Granada. Ofreció diversos regalos al rey Muley Hacén tras su llegada, a lo que el rey correspondió con más presentes. Mientras tanto en la ciudad se producía un gran revuelo por lo que iba a ocurrir, nada más y nada menos que el combate entre dos de los más importantes caballeros cristianos, ante la mirada de su rey, y de toda la ciudad.

Puerta de la Justicia. Grabado de Lewis


Llegado el día estaba todo preparado en el campo de combate, al cual llegaría el mariscal de Castilla, acomodado en una tienda montada con los mejores paños franceses. El lugar del duelo sería marcado claramente con un azadón, y toda la explanada estaba llena de miles de personas que buscaban un hueco para presenciar el acontecimiento. El rey Muley Hacén, por su parte, tendría un lugar privilegiado para contemplar todo, pues estaba ubicado en el ajimez lateral de la Puerta de la Justicia, lugar que había sido convenientemente acondicionado para él y sus mujeres pudieran ocupar la parte superior de la torre.

Pasadas las horas y siendo el momento de iniciar la lucha, el caballero don Diego montó en su caballo y se presentó en la parte baja de la puerta de la Justicia, solicitando del rey el permiso para entrar en el campo de combate y esperar a su oponente, concediendo de buen grado el rey Muley Hacén su aprobación. Estuvo el mariscal de Castilla diversas horas esperando, cabalgando hacia uno y otro lado, pues su contrincante no se había presentado. Gritaba y le insultaba, para ver si aparecía, pero fue en vano. No llegaría a presentarse.

Don Alonso de Aguilar, hermano de don Gonzalo de Aguilar (futuro Gran Capitán) no se fiaba de la palabra del rey nazarí, indicando que era el enemigo y que por tanto no podía determinarse como juez de tal duelo. De esta forma no viajaría a Granada y no se produciría finalmente un combate real, aunque el rey nazarí declararía como vencedor del mismo a don Diego Fernández, mariscal de Castilla.



Es necesario realizar un ejercicio de imaginación la próxima vez que paséis por la zona que hay frente a la Puerta de la Justicia, pensando en cómo sería aquel día tan fastuoso, con miles de personas esperando ver un auténtico espectáculo marcial. Y en la torre, mirando por su ajimez, al mismísimo rey Muley Hacén, dando permiso a don Diego para comenzar el combate.

Os dejo el enlace al libro del cual he podido extraer esta magnífica historia, para que lo leáis con tranquilidad y podáis conocer mucho mejor los detalles. Se trata del libro "Desafío en Granada", escrito por Leopoldo de Equilaz Yánguas, y que puede leerse libremente gracias a los recursos digitales de la biblioteca de la Alhambra. Podéis verlo aquí.

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Han actuado en la historia:

+ Alonso (o Alfonso) de Aguilar: Referencia en Cordobapedia

+ Diego Fernández de Córdoba, II Conde de Cabra : Referencia

+ Muley Hacén: Referencia en Wikipedia

martes, 4 de octubre de 2011

Detalles de la Alhambra (I): Las Tacas

Muchos son los adjetivos que se le dedican al monumento por excelencia de Granada y que sigue siendo de los más visitados en el mundo. Es complejo percibir en una visita a un entorno palaciego como éste todos los elementos únicos que lo componen, pequeños detalles que conforman una joya que se resiste a perder su belleza con el paso de los siglos.

En mis últimas visitas a la Alhambra dediqué mucho más tiempo a lo sutil, rincones discretos que en otras ocasiones han pasado completamente desapercibidos a mi visión distraída con los grandes elementos decorativos y arquitectónicos.

Ejemplo de esto que os comento son las tacas, pequeñas hornacinas situadas en las entradas de las casas o residencias palaciegas. Se ha descrito que su finalidad era la de contener aguamaniles con agua limpia para beber o perfumada para lavarse las manos antes de entrar en la vivienda.

El palacio de Comares contiene ejemplares de diferentes autores y épocas, tanto en las entradas a las casas de las mujeres del harén como en los pabellones principales. En cada una de ellas se aprecian detalles que la hacen únicas, atesorando una belleza extraordinaria. Las más importantes se encuentran evidentemente en la entrada de las salas o residencias principales, como las ubicadas en el pabellón sur del palacio.

Taca izquierda de la entrada de la Sala de la Barca


Las primeras que encontramos son las ubicadas en el intradós del arco de entrada a la Sala de la Barca. En estos pequeños monumentos encontramos como entrada de los nichos arcos peraltados de herradura, que descansan sobre sus correspondientes columnitas, con un detalle interesante como que en la clave de los mismos se observa un pequeño círculo con el lema nazarí: "Sólo Dios es Vencedor". Rodeando el arco se disponen tres cartelas rectangulares en las que se trazan poemas realizados para esta ubicación, siendo breves y concisos y de una gran belleza.

Detalle de la clave del arco de la taca izquierda de la Sala de la Barca


En concreto, los poemas de las tacas de entrada a la sala de la Barca son atribuidos a Ibn Zamrak y estarían dedicados a Muhammad V. Describen estos versos la utilidad de las hornacinas en las que están ubicados, dedicando además los obligados halagos al sultán. Hemos de tener también en cuenta que estas escrituras están talladas en la piedra, ajustando los caracteres con gran pericia.

Taca izquierda de la entrada al Salón de Comares

Después es obligado dedicar unos minutos a disfrutar del alicatado interior de cada uno de los huecos, que completan un maravilloso escenario de colores y figuras que los maestros de la época realizaban con una habilidad que me fascina. Realmente me parece todo un misterio que tras el paso de tanto tiempo se conserven estos elementos con tanta belleza y esplendor.

Avanzando unos metros observamos que en la entrada al Salón de Comares también se disponen estos elementos, aunque con un diseño diferente pero con la misma disposición que los descritos antes. Estas tacas son anteriores en el tiempo, realizadas en el momento en que Yusuf I realiza esta construcción. Precisamente a este sultán están dedicados los poemas que circunvalan los arcos.

Taca derecha de la entrada al Salón de Comares


Os invito a que disfrutéis en la próxima visita a la Alhambra de estos magníficos rincones, descubriendo los detalles que os cautiven o atraigan vuestra curiosidad. Estaré agradecido de que los compartáis en este espacio.

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miércoles, 13 de julio de 2011

Vista de la Alhambra Romántica (III)

Proseguimos la serie de imágenes que tenemos como legado. En esta ocasión podemos disfrutar de un grabado realizado por David Roberts del pabellón sur del Palacio de Comares.  Sería realizado aproximadamente en 1837, y podemos observar algunos elementos intersantes:


  • En primer lugar, la curiosa perspectiva de la torre de la iglesia de Santa María de la Alhambra, haciéndola destacar en la parte superior izquierda de la imagen.
  • Se comprueba  que la distribución del patio no tiene nada que ver con la realidad actual. Dispone de jardineras en los laterales, destacando más los personajes que los propios arrayanes, que dieron nombre característico al mismo.
  • Me resulta cuanto menos interesante que el artista elimina de su perspectiva la parte nordeste del Palacio de Carlos V. Si tenemos en cuenta que éste se construye en el siglo XVI, debería aparecer en la misma visual en la que pinta este pabellón. Podéis compararla con la multitud de imágenes actuales y comprobar que elimina a propósito esta construcción (visión romántica de la Alhambra!)
  • Interesantes todos los detalles, como la altura del chorro de agua de la fuente, el numeroso grupo de personas que posa ante el autor, etc.

Os dejo que disfrutéis del resto de detalles, y lo que descubráis, pues hacédmelo saber.



Grabado del Patio de la Alberca (o de Comares). David Roberts

sábado, 25 de junio de 2011

Vista de la Alhambra Romántica (II)

Continúa esta serie de ilustraciones que se realizaron de la Alhambra, hace casi dos siglos, pero que aún concitan el interés de muchos.

Es el momento de disfrutar de otro grabado, en este caso de David Roberts, artista escocés que recorre las tierras de Al-Andalus buscando ilustraciones que en aquellos momentos eran las más demandadas.


Puerta de la Justicia. Grabado de D. Roberts (1835)

Se publica este grabado en 1835, en el libro 'L'Espagne. Royaume de Grenade: orné de trente-une vignettes sur bois et sur' , del autor Thomas Roscoe.

En la imagen se observan muchos detalles, como por ejemplo el lamentable estado de conservación que presenta la Puerta de la Justicia (o de la Explanada). Además, interesantes los personajes captados en la imagen, como si fuese una fotografía, entre los que se pueden distinguir algunos clérigos en la parte central (tras el baluarte de artillería), un grupo de mujeres en la parte inferior derecha charlando con un hombre, y en la puerta, otro grupo de hombres. En la parte inferior izquierda, en lo que coincide con el Pilar de Carlos V, parece que dos figuras (de mujeres?) se refrescan en su estanque.

Resulta curioso observar en el grabado un detalle peculiar. En la misma puerta, en la parte izquerda sobresale un pequeño balconcillo, tipo ajimez, seguramente construido como saliente de la ventana que actualmente observamos.

Dejo que el resto de los detalles los vayáis descubriendo vosotros.

jueves, 23 de junio de 2011

Visita al Generalife: la belleza de lo natural

Una magnífica iniciativa la del Patronato de la Alhambra la de invitar a los granadinos, de nacimiento o residentes, a ese tesoro milenario. Previa reserva de la entrada, los domingos de los meses de verano podremos acceder de forma gratuita al monumento. Se han preparado además visitas guiadas para un número de personas, con temáticas distintas por meses.

Fuente de los jardines de entrada del Generalife


Durante el mes de Junio se está realizando cada domingo una revisión de la botánica del Generalife, gracias a expertos conocedores de la materia. Estuve la pasada semana en una de estos paseos, y me permitió tener una nueva perspectiva del entorno, vislumbrando otra de la multitud de facetas que ofrece la Alhambra. Fijar tu atención en los rosales de pitiminí más que en los capiteles, en los jazmines en lugar de los alfices, en las diferentes especies de flores más que en la belleza de los mocárabes.

Jardines de entrada del Generalife


Las diferentes explicaciones nos indican que la mayor parte de la vegetación existente en el Generalife actualmente procede en su mayor parte de las diferentes modificaciones y plantaciones realizadas en la primera parte del siglo XX, sobre todo de la mano de D. Leopoldo Torres Balbás. Los paseos de cipreses cuya poda simulan columnas y arcos, formando un itinerario natural cargado de hermosos claroscuros, luces y sombras.

Rosa en el jardín de entrada


Muchas son las especies que actualmente se disfrutan tanto en el Generalife, como en el resto de los palacios de la "ciudad roja". Por ejemplo, desde las sombras de las glicinias en multitud de escaleras y pasos, hasta plantaciones de alcachofa en las paratas bajas, para mantener una imagen más fidedigna de lo que en tiempos medievales se realizaba en estas huertas.

Jazmín


Sin duda las explicaciones de nuestro guía son ciertas, indicando que los jardines serían en esos momentos uno de los símbolos de esplendor del sultán, y como consecuencia de ello, se cuidaban con mimo y se ampliaban con multitud de plantas. Muy interesante la teoría que indica que debido a la condición viajera de los musulmanes y el encuentro en La Meca de personas de muchos puntos de Oriente y Occidente, se traían al sultán como regalo ejemplares rarísimos de árboles, flores, y demás tipología de plantas. Todo ello repercutía en la grandeza y hermosura de las huertas que rodeaban la almunia palaciega.

Me sorprende los conocimientos y gestión de plantaciones y canalizaciones hidráulicas de aquellos que diseñaron estos vergeles, teniendo en cuenta que eran originarios de zonas desérticas, las diferentes etnias y grupos musulmanes que participaron en la construcción de la Alhambra.

El patio de la Acequia del palacio es ejemplo de la importancia que le daban tanto al agua como a la vegetación. Un jardín que diseñaron cruciforme, ocupando la zona central una canalización de agua (acequia) rodeada de zonas de jardín rebajadas en altura para disfrutar en los paseos de las plantaciones a la altura de las manos. Vista y olfato eran los sentidos que conducían la planificación de las zonas comunes de los palacios. Por tanto, no es de extrañar que fuesen las hierbas aromáticas (hierbabuena, menta) y árboles bajos (mirtos o arrayanes, rosales bajos) con suntuosas flores las que aparecían en su mayoría en este tipo de espacios comunes.

Árboles de Júpiter  (árboles) y flores 

Os invito a todos a volver a la Alhabra, para mirar con otros ojos, para observar lo que está ahí pero oculto a nuestra visión. Fijad vuestra atención en otros detalles, elementos que ha creado la naturaleza, disfrutando de olores y colores, que en muchas ocasiones superan con creces las creaciones humanas. Sin menoscabo todo esto de la grandiosa belleza de vistas panorámicas únicas en el mundo.

Vista desde el pabellón Norte del Generalife

Más imágenes capturadas ese día:


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viernes, 10 de junio de 2011

Vista de la Alhambra Romántica (I)

En esta ocasión voy a dar el protagonismo a la imagen sobre cualquier palabra o descripción. Pretendo que cada uno de los que visualice estos dibujos y grabados saque sus propias conclusiones, encauce sus emociones al observarlas y adapte su perspectiva.

Muchos fueron los viajeros románticos que visitaron Granada durante el siglo XVIII y XIX, realizando descripciones y dibujando aspectos de la ciudad que en muchas ocasiones serían alteradas por su visión artística. Serían muy importantes sus obras, tanto literarias como artísticas, y aún hoy siguen atrayendo a gran cantidad de visitantes buscando esa "realidad".

La primera imagen, de la serie de grabados que iré añadiendo es la siguiente:

Perspectiva Interior de la Alhambra

Pertenece este grabado al libro "Voyage pittoresque et historique de l'Espagne. Tome second, [1ª parte, Desciption de l´Andalousie]" del autor Alexandre de Laborde. Está realizado en perspectiva desde el interior de la Sala de Dos Hermanas y vista de la Fuente de los Leones. Se realizó su publicación en 1812 en la imprenta de Pierre Didot.

Sólo indicar que es una perspectiva muy peculiar, que a todo aquel que visite la Alhambra próximamente pueda comparar con la realidad.

Espero que la disfrutéis.

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martes, 26 de abril de 2011

Análisis de las propuestas del concurso "Atrio de la Alhambra"

Recientemente se ha realizado la resolución del Concurso Internacional de Ideas "Atrio de la Alhambra", convocado por el Patronato de la Alhambra con la finalidad de reordenar y organizar el actual punto de entrada y salida de los visitantes del monumento más importante de España.

Muchos han sido los estudios de prestigiosos arquitectos los que han presentado sus proyectos, de los cuales se realizó una selección final de cinco. El ganador, del equipo formado por Álvaro Siza y Juan Domingo Santos, y otros cuatro finalistas: el arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, João Luís Carrilho da Graça y Antonio Jiménez Torrecillas, el tándem formado por Aires Mateus Associados y Antonio Tejedor Cabrera, así como los miembros del estudio sevillano de arquitectos Cruz y Ortiz.

Por esta razón, y con la gran importancia que tiene el monumento nazarí en esta ciudad, consideré oportuno encargar a mi amigo y arquitecto José A. Márquez Santoyo, su análisis objetivo de las diferentes propuestas para, de esta forma, tener una visión más profunda de los aspectos esenciales de cada proyecto.

Les dejo a continuación con el resultado de su estudio, aconsejando a todo lector que realice un análisis propio de lo expuesto, gracias a los enlaces que voy a proporcionar en los que encontraréis toda la información.

Entrada actual de la Alhambra, y objetivo de la remodelación planteada en
el Concurso Internacional del Patronato

En las siguientes líneas me propongo dar mi opinión crítica  sobre las entradas del Concurso “Atrio de la Alhambra”. Son ideas más o menos inconexas que no pretenden establecer una conclusión y que dejan abiertas más dudas que certezas como punto de partida de un debate sin dudad mucho más amplio como es la intervención en el Patrimonio Histórico en general, y en el de Granada en particular.


Escuchar el silencio
Comentarios inconexos sobre el Concurso de ideas Atrio de la Alhambra. 

…” Si lo que vas a decir no es mas bello que el silencio, no lo vayas a decir…”
(Cuando el mar te tenga. El ultimo de la fila)

Que difícil resulta estar callado cuando lo que se espera de ti es que hables.  Pero resulta evidente que a veces el silencio es más elocuente que cualquier sonido. El silencio puede ser interpretado como un signo de respeto o como la evidencia del desconocimiento. Se puede entender como un signo de inteligencia o de negligencia. Podemos hacer pausas valorativas que soporten un argumento o quedarnos sin palabras.

En este concurso, se aprecian claramente dos tipos de ideas. Los proyectos que pretenden ser un objeto reconocible, un hito de entrada  mientras que resuelven un programa y los proyectos que pretenden resolver ese programa huyendo de una imagen exterior “potente”, pero introduciendo una serie de valores conceptuales, sensoriales o poéticos que hacen que lo simple se aleje de una a priori ramplonería. Todos aportan ideas interesantes y diferentes puntos de vista. Todos en mayor o menor medida hacen referencia e interpretan la aplastante tradición islámica que representa la arquitectura a la que pretenden servir, pero sigo teniendo la sensación de que algunos se resisten a callar…

Desde mi punto de vista y más en una época que está viendo el fin de un tipo de arquitectura que no es más que el reflejo de los poderes de cartón piedra que la demandan, proponer una arquitectura basada en la redefinición y resolución de un programa, que asuma su papel subsidiario y que esto se lleve a cabo a través de las herramientas que el propio oficio ha ido depurando a lo largo de los siglos, me parece lo más honesto y me hace albergar cierta esperanza en esta profesión que sin duda tendrá que redefinir y adaptar sus roles dentro de la sociedad. Acción ésta que por otra parte ha ido haciendo desde  los maestros canteros de la Edad Media hasta nuestros días.

En este sentido tengo la sensación de que el Proyecto de Juan Domingo Santos y Álvaro Siza, ganador del concurso 'Atrio de la Alhambra', asume como propias estas premisas hilvanando un proyecto que resuelve un programa bastante complejo y que a la vez pasa desapercibido. Esta es desde mi punto de vista la principal virtud de este trabajo. El saber estar callado utilizando desde el compromiso contemporáneo las herramientas más útiles y sencillas de nuestra arquitectura vernácula. El vacío y la luz. La materialización de estos conceptos se destila en el concepto de patio. El patio como elemento de conexión y como herramienta de ordenación.

Imagen realizada por Álvaro Siza y Juan Domingo Santos ©
para la presentación del proyecto


La arquitectura árabe se basa principalmente (corriendo el riesgo de ser excesivamente simplista) en la generación organica de unos espacios desde el interior hacia el exterior. Es decir por puras leyes de necesidad y sin atender a condicionantes externas de estilo o composición. Y es en este trabajo donde desde mi punto de vista recuperamos al mejor Siza. El Siza de los vacíos, el de los silencios, ese que sabe concatenar espacios con diferentes necesidades dotándolos de unidad. El Siza de las piscinas en Leca o el de la Escuela de Arquitectura de Oporto.

Infografías de la propuesta del proyecto
de Aires Mateus y Antonio Tejedor ©
El Proyecto de Aires Mateus y Antonio Tejedor es un proyecto emocional y emocionante que basándose en la tradición islámica de la luz como interpretación figurativa del universo, monta una enorme cubierta que alberga y ordena el programa y que despeja la superficie sobre ésta como un interesante espacio público al aire libre. Como ellos mismos explican en la memoria del proyecto, la manera de entender el territorio donde el proyecto se inserta como una sucesión de paratas que por razones funcionales y programáticas (acequias, parking…) lo han ordenado a lo largo de los siglos como contrapunto a un espacio más urbano intramuros, es la génesis y desde mi punto de vista el talón de Aquiles de la propuesta. Me parece más que interesante esa forma de entender e interpretar esos espacios de antesala a la Alhambra, pero desafortunadamente, el proyecto no lo ejecuta con la habilidad y puntería de previas intervenciones. Si en el proyecto del actual parking, los austriacos Hubmann y Vass reinterpretaban la disposición y geometría de las acequias de riego como una forma de ordenar en sección la inmensa superficie programática requerida huyendo del extensivo parking americano tipo, el hecho de que el proyecto de Mateus y Tejedor proponga una sugerente idea y una fascinante  expresión gráfica de la sección sin proyectar el edificio en sección se me antoja, como poco, desilusionante. El edificio es entendido como una enorme plataforma enterrada bajo un extraordinario juego de cielos artificiales. Creo que el programa daba lo suficiente de si como para disponer diferentes plataformas bajo esos “cielos”, de modo que el programa bebiera de la riqueza de estos espacios que de algún modo y ayudados por la buena modulación del propio proyecto, hablarían de la idea del sugerir, del descubrir, tan propias de la arquitectura islámica y que huirían de la concepción de un espacio único y enorme bajo un impresionante juego plástico de cubiertas.


El proyecto de Antonio Cruz y Antonio Ortiz, es un pabellón que resuelve eficazmente un programa atendiendo a condicionantes externas, modificando un recorrido ya existente. Es un edificio austero, profesional, sencillo que alude al paseo bajo una enorme pérgola como elemento sensorial de enlace con la cultura árabe a través del juego constante de luces y sombras, y que propone un “camuflaje” de su enorme masa a través de la acción de la vegetación circundante.

No seré yo quien descubra ni  enmiende la plana a estos maestros sevillanos, pero no entiendo por qué quieren hacer un edificio desde el punto de vista más ortodoxo de la palabra para luego camuflarlo. Me da la sensación de que es una idea algo pobre y se me antoja como  solución de compromiso.

Infografía realizada por el estudio de Cruz y Ortiz © en su propuesta

Es un edificio. Un bloque, con todas las consecuencias buenas y malas que eso conlleva. Desde mi punto de vista se aleja del carácter subsidiario y de servidumbre del que ellos mismo hablan en su memoria para convertirse en el edificio anuncio de algo que no necesita publicidad. Es un edificio que pretende mediar ente la Alhambra y sus espacios aledaños con una escala discutible y con un volumen (físico y “sonoro”) quizá algo chirriante.


El proyecto de Antonio Jiménez Torrecillas y Joao Luis Carrilho da Graça representa desde mi punto de vista el más interesante intento de aproximación conceptual y poética de todos las entradas del concurso. El uso del agua como elemento fundamental de la cultura árabe que tiene su reflejo tanto en el interior de los palacios nazaríes como todo el sistema de producción agrícola que abastecía la zona y el resto de la ciudad y su vega, se entiende como punto de partida conceptual y queda reflejado en la preciosa maqueta que presentaron al concurso. Como explican en la memoria del proyecto, éste nace de las necesidades internas del programa y tiene su reflejo en la desmaterialización de una imagen que se funde con el paisaje circundante haciéndose participe de él. Es más que un edificio una infraestructura. Una infraestructura poética que resuelve unas necesidades muy claras estableciendo un vinculo subjetivo y evocador con  su entorno y con la memoria del lugar a través de la conexión y recuperación que establece con las distintas cotas de entrada y relación como son las Casas labor de la Mimbre o la galería exterior de cipreses.

Una perspectiva (infografía) del interior realizada por el equipo de
João Luís Carrilho da Graça with Antonio Jiménez Torrecillas©

Este proyecto edemás tiene un sólido concepto medioambiental ya que dada su condición semienterrada y el uso del agua no solo como elemento evocador y poético sino como elemento pasivo de control térmico, contribuiría a fomentar un control medioambiental acorde con los nuevos compromisos  y retos  del Siglo XXI a través de usos y conceptos tradicionales que enlazan con la arquitectura más honesta y vernácula.

Vista general de la maqueta realizada por el equipo
João Luís Carrilho da Graça with Antonio Jiménez Torrecillas©

En sin dudad uno de mis proyectos favoritos al que echo en falta un mayor desarrollo técnico y  programático, que sin perder ese espíritu conceptual  de simpleza y honestidad, explicara algo mejor y con más claridad su posterior desarrollo como obra de arquitectura.

Imagen de la maqueta realizada
por el estudio de Vázquez Consuegra ©
de su proyecto para el Atrio de la Alhambra
El Proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra es otra manera de entender la resolución de un programa atendiendo a unos condicionantes externos que hacen que el proyecto se genere con una vocación organica (en cuanto a que se aleja de una geometría ortogonal) y ordena unos limites que pretende desdibujar. Es un proyecto muy bien resuelto que deja algo frio al comprobar que los mecanismos de generación y posterior resultado formal están faltos de la potencia conceptual de otras propuestas. Visualmente es interesante, pero me da la sensación de que es uno más de esos proyectos que se generan en torno a la idea de la ordenación de unos flujos (elemento imprescindible en este proyecto) pero que lejos de ser ese elemento integrado en el paisaje de la Alhambra del que habla en su memoria, se acaba precisamente convirtiendo en el objeto del que pretende huir. La cualidad orgánica desde mi punto de vista no se adquiere huyendo de la geometría ortogonal sino atendiendo a las leyes que hacen que un proyecto de arquitectura se genere, más allá de criterios compositivos y formales. Y aunque este proyecto tiene una clara vocación orgánica, hay algunos gestos y tics que lo alejan de esta concepción y lo acercan al tipo de edificios “estrella” más preocupados del que dirán que del qué decir. Quizá a esto contribuya la manera de presentar el proyecto y sobre todo la maqueta del mismo en la que se interpreta una potente declaración de singularidad mas que de integración en el paisaje.

Espacialmente el proyecto es muy interesante y hace referencia a esa busqueda que el maestro Guillermo Vázquez viene desarrollando en proyectos como el Palacio de Congresos de Sevilla o el Museo Nacional de Arqueología Marítima de Cartagena.



Nota:

Se pueden encontrar información de los proyecto indicados en:

+ Proyecto de Álvaro Siza y Juan Domingo Santos: enlace
+ Proyecto de Aires Mateus y Tejedor:  enlace
+ Proyecto de João Luís Carrilho da Graça y Antonio Jiménez Torrecillas: enlace
+ Proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra: enlace
+ Proyecto de Cruz y Ortiz: enlace

Agradecimientos:

  • Al estudio de Antonio Jiménez Torrecillas y departamento de comunicación del estudio João Luís Carrilho da Graça
  • Departamento de relaciones externas del estudio de Cruz y Ortiz.
  • Departamento de comunicaciones del estudio de Vázquez Consuegra
Por su disposición en la aportación de información y la atención e interés mostrado en esta publicación.

domingo, 17 de abril de 2011

Visita a la Silla del Moro (restaurada)

El Patronato de la Alhambra está celebrando en estos días unas acertadas jornadas de puertas abiertas, entre cuyas actividades está la visita a la conocida como 'Silla del Moro'. Con motivo del término del proceso de estudio arqueológico y restauración que ha durado varios años, con la dirección del arquitecto Pedro Salmerón.

Vista privilegiada desde la Silla del Moro


Además de permitir el libre acceso, el Patronato organizó una visita guiada por parte del arqueólogo Luis Martínez Vázquez, participante en los trabajos arqueológicos de toda la zona en estos años. Presentó la jornada la directora del Patronato de la Alhambra, Mª del Mar Villafranca con palabras de agradecimiento a las numerosas personas que nos congregamos allí.

Situado encima del Generalife, en el conocido por los árabes como Cerro del Sol, pude volver después de muchos años a una zona que ahora presenta un aspecto muy distinto al que recordaba haber visitado de niño. Es curioso que un emplazamiento tan separado de la ciudad y de las zonas turísticas sea tan apreciado por los granadinos, casi formando parte del patrimonio emocional de la ciudad, si es que pudiera definirse así.

Las explicaciones de Luis comentan las dificultades arqueológicas del lugar, ya que no son muchos los restos encontrados que permitan un estudio y datación profundos. Se han realizado por tanto los trabajos de restauración con una base más documental, y la intuición de que esta parte sería una construcción defensiva. Sin duda la ubicación es inmejorable por la capacidad de control visual tanto de la Medina de la Alhambra como del resto de Granada.

Vista de Valparaíso. Al fondo, la abadía del Sacromonte


Además, serviría también para el control de Valparaíso y la Acequia Real, fundamental vía de abastecimiento para la ciudad palatina de la Alhambra. Todo ello sumado a la posibilidad que apuntan algunos autores, indicando que pudiera pertenecer a la defensa del palacio de Dar al-'Arusa o Palacio de la Novia, ubicado a pocos metros de esta construcción.

Según indica el arqueólogo, la Silla del Moro estaría destruida casi en su totalidad en tiempos de la Reconquista, según los textos de Jerónimo Münzer, que así lo comentaban en 1494. Además sufrió más desperfectos en el momento de las explosiones realizadas por los franceses en los años 1810 al 1812.

Vista de la ciudad de Granada desde la Silla del Moro

Los trabajos se han acometido restaurando lo que pudiera ser parte de esta estructura defensiva. La estrategia del arquitecto ha sido más orientada a la restauración de lo perdido que la conservación de los restos. En mi opinión es acertado, pero hay ya opiniones de muchos ciudadanos rechazando el aspecto del lugar. Se realizaron explicaciones relativas a que los métodos constructivos utilizados se limitaban al tapial y encintados, es decir, baratos para una finalidad defensiva, y por tanto, no se realizaban actuaciones destinadas al decoro de la instalación, como se pudiera hacer en los palacios.

Resulta para muchos chocante la estructura completa, sin tener en cuenta que estaríamos ante una construcción medieval, y que por tanto, debemos huir de los prejuicios estéticos asimilados con el paso de los siglos. Dicho lo cual, la opinión de cualquier ciudadano es aceptable y estimable como tal.

Os dejo a continuación con algunas fotografías con las que espero, podáis establecer un juicio personal cada uno de vosotros, y si lo estimáis oportuno, añadirlo en forma de comentario a la entrada.



Para ubicarlo en Google Maps: enlace
Seguimos caminando...

miércoles, 6 de abril de 2011

El Origen de la Fuente de los Leones (y su polémica)

Hace poco tiempo estuve buscando y leyendo información de la fuente que se sitúa en el centro del Palacio de los Leones, denominado en su época musulmana Riyad al-sa'id ("el Jardín del Señor"). Lo hacía porque coincidía con los trabajos que estaba realizando el Patronato de la Alhambra de restauración de la maravillosa fuente de Los Leones, que debido al paso del tiempo se encontraba bastante deteriorada.

En muchos de los textos existentes se declara como mayoritaria la teoría de que dicha fuente tendría origen en un palacio de los ibn Nagrella. Tanto Samuel como su hijo Yehosef serían en su tiempo personas muy influyentes en el poder de la ciudad de aquella época (siglo XI), ya que fueron nombrados visires de reyes ziríes como Habús ben Maksan y Badis. A pesar de ser judío, Samuel ibn Nagrella había luchado junto al rey contra las taifas vecinas, lo que sin duda le hizo ganar posiciones de favor y poder.

Fuente de los leones.
Antes de la restauración


Relacionado con Yehosef, algunos estudios lo sitúan como un personaje rodeado por estudiosos y poetas, además de profuso en lo arquitectónico. Se indica además que dichas edificaciones se realizarían ya en su época en la colina de la Sabika, lo que como teoría se establece como germen de la Alhambra, con palacio y fortificación exterior.

Uno de los poetas que rodeaban a esa familia, Ibn Gabirol, escribió un poema describiendo esa construcción, en el siglo XI, con detalles como el siguiente:


Hay un copioso estanque que semeja 
al mar de Salomón 
pero que no descansa sobre toros; 
tal es el ademán de los leones, 
que están sobre el brocal, cual si estuvieran 
rugiendo los cachorros por la presa.... 


Se describiría de esta forma una fuente comparándola con la realizada por el Rey Salomón en su templo, que en aquel caso descansaba sobre doce bueyes o toros y señalando por grupos de tres a los puntos cardinales, y que se denominaba Mar de Bronce. Serían cada uno de los doce representativos de las tribus de Israel.

Basados en dicho testimonio documental, son muchos los historiadores que asimilan esta fuente descrita por Ibn Gabirol con la que observamos en el patio de Los Leones. La taza, sin embargo, tiene una serie de poemas grabados dedicados por el poeta Ibn Zamrak al sultán constructor del palacio, Muhammad V. Y este detalle germina en varias teorías, como que fue rehecha de la fuente originaria o añadida nueva en esta época (s. XIV).


Exposición de los leones tras su restauración

El otro día, por casualidad, me encontré en un podcast de Ser Historia (magnífico programa de divulgación histórica de la Cadena Ser) una entrevista a Mª del Mar Villafranca, directora del Patronato de la Alhambra. En dicha entrevista, relacionada con diversos aspectos del monumento, hay una parte en la que ella propone otra hipótesis acerca de la datación y origen de la fuente en su conjunto.

Indica que como resultado del proceso de restauración de la fuente, y el estudio pormenorizado de los leones, se han establecido aspectos hasta ahora desconocidos. Como ejemplo de ello, indica que el material en el que están hechos la taza o pila de la fuente y los leones (mármol) sería de la misma cantera, fechando el conjunto en el siglo XIV, y no en el XI-XII.

Hecho el planteamiento, avanza otras teorías para afianzarlo, como que los leones serán esfinges, como metáforas del poder, reparto entre partes del apoyo de los jefes de un consejo entregados al sultán. Además indica que del análisis profundo de las figuras, se han determinado tres tipologías de leones en grupos de cuatro, relacionados con la fisonomía de los mismos en rasgos como las narices, formas de garras y posición de las colas.

Un detalle muy interesante que aporta es la relación de los leones por parejas, siempre una figura con su opuesta en la posición que ocupan realmente en la fuente. Formarían por tanto estrellas que sin duda tendrán un significado específico que habrá de investigarse.

Termina apuntando una teoría que también se había establecido por otros autores, como es la posible utilización del conjunto para la medición del tiempo, que también debería ser corroborado con algún aporte científico.

¿Del siglo XI y origen en un palacio judío, o del siglo XIV y encargada por Muhammad V? Queda planteada por tanto la polémica, gratificante e interesante, como elemento de positiva discusión, que permitirá sin duda avanzar en próximos años en el conocimiento que tenemos de todos los elementos constructivos de la Alhambra.

Seguimos caminando...

Os dejo a continuación el podcast en el que podéis disfrutar de la entrevista, en la que se comentan otros detalles interesantes.





Además, en este enlace un estudio de la arquitectura judía de Ana María López Álvares y María Luisa Menéndez Robles, en el que podréis rescatar algunos detalles más de lo comentado.

domingo, 27 de marzo de 2011

Apagado de la Alhambra (Día de la Tierra)

Ayer día 26 de Marzo de 2011, estuve en los actos que organizaba la WWF en el Mirador de San Nicolás. Toda la tarde hubo todo tipo de actividades como por ejemplo bailes de breakdance, y posteriormente una exhibición de danza del vientre, para hacer amena la espera hasta las 20:30, hora en la que la gente fue agolpándose para observar el acto principal: el apagado de la Alhambra.

Vista de la Alhambra en el atardecer
Desde el Mirador de San Nicolás


Varios monumentos a lo largo del mundo se adherían este día a la celebración de esta actividad, para concienciar a todos los ciudadanos de la importancia de la naturaleza. Como ejemplo de ello, se apagan diversos edificios conmemorativos invitando al ahorro energético de todos, incluidas las administraciones.

Vista de la Alhambra en el anochecer
Ya con iluminación artificial

Después del apagado, pudimos disfrutar de un grupo granadino de rock, Cuestabajo. Pudieron demostrar su buena música en un concierto en acústico (también denominado unplugged), haciendo que todas las personas allí congregadas pudiesen tener una espera más amena, ya que a las 21:30 volvía la Alhambra a lucir justo enfrente, apareciéndose a todos de nuevo.

Grupo Cuestabajo, en el Mirador de San Nicolás
Al fondo, ya no se ve la Alhambra (aún apagada)



Podéis ver a continuación un pequeño vídeo que pude grabar en el momento del apagón. Es interesante observarlo con atención, pues parece más un truco de magia que hace desaparecer de la colina de la Sabika el miilenario monumento. Muchas leyendas se podrían inventar simplemente observando este vídeo. Pero dejaré este ejercicio para aquéllos que tratan la prosa con mayor soltura.


domingo, 13 de febrero de 2011

La puerta del Vino (Alhambra)

Está situada cerca del ángulo sudeste del palacio de Carlos V, y es la primera que nos encontramos cuando se realiza la subida desde la Puerta de la Justicia. Lo más destacable cuando la observas es la ausencia de muralla a los lados, quedando aislada de función defensiva alguna.

Aunque parece que tuviese líneas de construcciones en ambos lados, la finalidad de su construcción por parte de Muhammad III (1302-1309) fue la de representar simbólicamente el poder real,  parecido a lo que ocurría con los arcos triunfales romanos. Es curioso que en su decoración se hace referencia en cenefas epigráficas a Muhammad V (1354-1359 / 1362-1391) como su constructor, cuando en realidad lo que parece que realizó fue una redecoración. Esta característica se repite en otras partes de la Alhambra por parte de este rey que de esta forma quería atribuirse todos los elementos constructivos posibles.

Su fachada occidental, la que se abre a la plaza de los Aljibes, está hecha de piedra de la Malahá con arco de herradura apuntado  y dovelas rebajadas y en relieve, pudiéndose observar en sus albanegas decoración de ataurique o floral labrada en piedra. En el centro del dintel, se observa la simbólica llave representativa de los nazaríes. Encima se observa un tablero de escayola con inscripción magrebí de alabanza a Dios y las palabras "Gloria a nuestro señor el Sultán Abu 'Abd Allah al-Gani Billah" (Muhammad V), ya comentadas anteriormente. Muy bonita la ventana geminada que culmina la fachada en su parte superior, destacando el color blanco del parteluz que separa los vanos.

Fachada occidental

Recordemos que delante de esta fachada en época musulmana se abría una explanada y después un barranco, debido al desnivel existente entre esta puerta y la calle que enlazaba con la Alcazaba (calle Real Baja). Esta zona fue modificada con la construcción de un grande aljibe, mandado construir por el Conde de Tendilla entre 1492 y 1494 (recien conquitada la ciudad).

En la fachada oriental observamos un arco cuyas albanegas tienen una magnífica decoración policroma, y de nuevo en el segundo cuerpo sobre el dintel adovelado, un balcón gemelo en el que se puede observar el escudo nazarí y su lema "Sólo Dios es vencedor". Por esta parte se accedía a la Sarí'a o explanada de oración que ocupaba gran parte de la zona en la que está construido el Palacio de Carlos V, en la que el Sultán dirigía los viernes los rezos multitudinarios.

Fachada Oriental

La teoría más acertada para su nombre es la de que en esta puerta se depositaba el vino que, ya en época cristiana (s. XVI) , entraba por aquí para los vecinos de la Alhambra, exento de impuestos.

En épocas recientes ha sido incluso utilizada como vivienda, épocas de abandono en las que no existía cuidado o protección alguna por parte de las autoridades, y en la que se perdieron muchos detalles importantes de esta maravilla arquitectónica. Volveré en otra entrada más en detalle a comentar este aspecto que indigna a todo aquel estudioso de la materia.

Puerta del Vino. Finales del siglo XIX.
Utilizada como vivienda.

Para terminar, les invito a continuación a escuchar la composición de Claude Debussy denominada precisamente "La puerta de Vino". La realizó después de recibir una postal de Manuel de Falla en la que estaba representada esta célebre puerta. En la fachada oriental se puede observar una placa conmemorativa dedicada precisamente a este compositor.



Seguimos caminando...

domingo, 16 de enero de 2011

Puerta de Bibarrambla (y Arco de las Orejas)

En el paseo central de subida a la Alhambra, casi oculta por el follaje y la arboleda encontramos la reconstrucción de una parte de la puerta de Bibarrambla. Es ejemplo de las dos facetas que han caracterizado la historia de la ciudad en los últimos tiempos: por un lado la acción destructora sobre el patrimonio en connivencia con unas autoridades en su mayoría interesadas, escudadas en razones de progreso y avance, y por otro la tenacidad de personas que como don Leopoldo Torres Balbás han logrado mantener y defender el legado arquitectónico que ha quedado en Granada.

Los restos que observamos pertenecían a la puerta de la Bab-al-Rambla, o puerta del Arenal, zona conocida con ese nombre por los restos arenosos del cercano río Darro. Se situaría en la esquina de la plaza Bibrambla con la calle Salamanca, como se puede comprobar en algunas fotografías previas a su derribo en 1884. La puerta servía como acceso a través de la muralla de protección de la ciudad, por lo que cabe pensar que perteneciese a una torre defensiva y que tuviese diseño similar al de otras como la de Elvira.

Arco de las Orejas. Grabado de David Roberts. 1833


Su primera construcción se data en los siglos XI-XII, según algunos estudios recientes, que indican que basándose en la época de la construcción de la muralla y las características constructivas, comparada con otras de esa época. Parece que sirvió de ejemplo para la construcción de otras como la de la Justicia, en el siglo XIV (Yusuf I). Su similitud con ellas es la razón por la que algunos autores la fechan erróneamente en esta época nazarí.

Dibujo de la puerta de Bibarrambla.
Francisco de Paula Mellado (1851)

El sobrenombre de "las Orejas" proviene de la ciudadanía de la época, ya que servía de escaparate de los miembros mutilados de malhechores (manos, orejas, etc), tras un probable ajusticiamiento en la cercana plaza de Bib-Rambla.

Formaba parte de una torre estimada en unos 10-11 metros de altura, con arcos exterior e interior de herradura apuntada, con dovelas entrantes y salientes, y alfiz sobre el que se situaban también dovelas entrantes y salientes. Disponía de matacán, cerrado en 1507 conformando lo que sería una capilla.

Fotografía del Arco de las Orejas (1870)
Observamos su situación en la calle Salamanca ( ver mapa)

En esta puerta, al igual que ocurrió en otras, situaron los Reyes Católicos la imagen de una Virgen (del Popolo o de la Rosa) para conseguir cristianizar los elementos principales de la arquitectura musulmana, además de mostrar a todo el que entrase la nueva religión de la ciudad recién conquistada.

Fueron razones de estado ruinoso declarado por el ayuntamiento de la ciudad las que llevaron a su derribo, tras un largo proceso (desde 1873 hasta 1884) en el que tuvieron que intervenir incluso las autoridades nacionales. No se pudo evitar, y cuando se procede a su derribo, tampoco se toman medidas de conservación ni estudio, por lo que los pocos restos (de dovelas y sillares) son trasladados al museo arqueológico provincial. Descansan allí hasta que en 1935 decide reconstruir la puerta en el bosque de la Alhambra.

Situación actual del arco de las Orejas
Bosque de la Alhambra


Es lo que podemos contemplar ahora, y gracias a él y otras personas, podemos conocer un poco más de nuestro pasado. Disfruten por tanto de una puerta que nos sirve para trasladarnos en el espacio y en el tiempo, ahí es nada.

Seguimos caminando...